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Publicado el jueves 20 de marzo del 2008
Se reducirán las firmas extranjeras en Cuba
La nueva política económica de Raúl Castro sólo
prioriza las inversiones de gran capital y la producción
nacional
WILFREDO CANCIO ISLA
El Nuevo Herald
El número de representaciones comerciales extranjeras
que operan en Cuba se reduciría drásticamente como parte
de la nueva política económica del gobierno de Raúl
Castro, más interesado en priorizar las inversiones de
mayor capital y estimular la producción nacional.
El Ministerio de Comercio Exterior (MINCEX) ha elaborado
un listado con alrededor de 160 firmas extranjeras que
no podrían realizar transacciones comerciales dentro de
la isla, lo que equivale a una probable anulación de sus
licencias por falta de operatividad.
"No se sabe qué va a pasar y todavía no es oficial, pero
la lista existe y estas compañías están prácticamente
paradas'', dijo a El Nuevo Herald una fuente vinculada
al MINCEX.
Se calcula que más de 3,000 empleados cubanos que
trabajan para compañías extranjeras podrían verse
afectados.
La medida está limitando la gestión de numerosas
representaciones comerciales que habitualmente proveían
de alimentos, bebidas y otros insumos a entidades
nacionales para ventas minoristas en divisas como
Tiendas Meridiano (CUBALSE), TRD Caribe, Tiendas
Panamericanas (CIMEX) y Habaguanex.
De hecho, la carencia de productos en las cadenas de
tiendas en divisas se ha incrementado desde comienzos de
este año, al parecer como consecuencia de la disminución
de compras a las firmas extranjeras.
"No podría decir que esa sea la causa, pero la realidad
es que los anaqueles de las tiendas en divisas están
vacíos'', señaló el economista independiente Oscar
Espinosa Chepe, que reside en La Habana.
Otros testimonios recogidos por El Nuevo Herald en el
interior del país muestran un panorama similar de
escasez de productos que se venden en pesos convertibles
(CUC), desde aceite de cocinar hasta papel sanitario. Un
CUC se cotiza a $1.20 y 24 pesos cubanos.
De acuerdo con orientaciones del MINCEX, las empresas
nacionales deben restringir sus compras a
representaciones comerciales extranjeras hasta nuevo
aviso.
Entre las firmas incluidas en la moratoria del MINCEX
estarían Cabrera y Pérez (España), que vende platos y
cubiertos desechables; Comercial Whitehorn (España), de
bebidas y alimentos; Alimentarias Leguri (Italia) y
Pinturas Doal (México).
Unas 250 firmas extranjeras se encuentran registradas
ante la Agencia de Contratación a Representaciones
Comerciales (ACOREC S.A.), encargada también de reclutar
al personal cubano que labora en ellas.
La decisión parece ajustarse a los nuevos rumbos
económicos que promueve el gobernante Raúl Castro,
enfocado en reevaluar el papel de la inversión
extranjera bajo control estatal y recuperar la
producción industrial nacional.
En el discurso pronunciado el pasado 26 de julio en la
ciudad de Camagüey, Raúl Castro trazó las pautas de la
estrategia cubana para "eliminar importaciones y crear
nuevas posibilidades de exportación''.
"Estudiamos actualmente lo referido al incremento de la
inversión extranjera, siempre que aporte capital,
tecnología o mercado, para así aprovechar la
contribución que esta pueda hacer al desarrollo del
país, sin repetir los errores del pasado por
ingenuidades e ignorancia en esta actividad y a partir
de las experiencias positivas, trabajando con
empresarios serios y sobre bases jurídicas bien
definidas que preserven el papel del Estado y el
predominio de la propiedad socialista'', indicó el
entonces gobernante interino.
Fiel a esos lineamientos, CIMEX --el mayor consorcio
empresarial cubano-- realizó en La Habana una ronda de
compra con proveedores nacionales y entidades
especializadas en comercio minorista, a comienzos de
este mes.
El objetivo fundamental de la convocatoria de CIMEX fue
conseguir que las producciones nacionales estén
representadas en más del 60 por ciento de la mercancía
comercializada por esa corporación, abogando para que la
meta sea emulada por otras empresas afines del país.
Durante el evento, el presidente de CIMEX, Eduardo
Bencomo Zurdo, dijo que para disminuir la escasez de
suministros "es imprescindible que la industria nacional
participe más en las tiendas'', con el aliciente de
reducir las importaciones.
"Me parece un proyecto irrealizable'', comentó el
economista Carmelo Mesa Lago, Profesor Emérito de la
Universidad de Pittsburgh. "Si los propios economistas
cubanos reconocen que ha habido un proceso de
desindustrialización y descapitalización, si la
autosuficiencia alimentaria del país no ha conseguido
volver a los niveles de 1989, ¿de dónde piensan sacar
los productos que piensan comercializar en el mercado
interno?"
En el 2007, Cuba importó valores por $9,600 millones
--el 16 por ciento en alimentos-- y su déficit comercial
ascendió a los $5,800 millones.
En cuanto a la inversión extranjera, las prioridades
parecen enfiladas a grandes capitales y sectores
estratégicos para el país, con especial interés en
compañías de China, Venezuela y Rusia.
Desde el 2005, el gobierno cubano comenzó a limitar la
existencia de empresas mixtas y la acción de los tímidos
mecanismos de mercado que emergieron en el país durante
la década crítica de los 90.
La cifra de empresas mixtas cayó de 403 en el 2002 a 236
en el 2006. Desde entonces los proyectos empresariales
conjuntos de Cuba se han producido con Venezuela y China
en áreas como la explotación petrolera, la minería, la
agricultura y las telecomunicaciones.
El Ministerio para la Inversión Extranjera y la
Colaboración Económica asegura que el interés de Cuba no
está ya en estimular la proliferación de empresas
mixtas, sino sólo aquellas que tengan un verdadero
impacto para la economía del país.
La reducción de representaciones comerciales extranjeras
está sintonizada con la misma filosofía de control
estatal y reforzamiento de la política fiscal.
Fueron precisamente los trabajadores cubanos de ACOREC
quienes el pasado 12 de enero protagonizaron una
protesta ante las autoridades gubernamentales por la
imposición de un gravamen a sus gratificaciones o
complementos salariales en divisas.
Ante la ola de protestas por la resolución 277/2007 del
Ministerio de Finanzas y Precios, fueron suspendidas las
reuniones con los empleados de firmas extranjeras y en
su lugar se decidió enviarles cartas, informándoles que
el plazo para inscribirse en el registro de
contribuyentes expira el 1ro. de abril.
El precio establecido por la Oficina Nacional de
Administración Tributaria (ONAT) para la inscripción es
de 30 CUC (unos $33), mientras que las gratificaciones
recibidas por debajo de la mesa se gravarán entre el 10
y el 50 por ciento, en dependencia del salario del
trabajador contratado.
Varios empleados por ACOREC dicen no haber recibido aún
la carta de notificación, a diferencia de los
contratados por CUBALSE, que mayormente ofrece servicios
a embajadas.
"Estamos en un compás de espera, con tremenda
incertidumbre, porque se rumora que van a ‘tumbar' a
muchas representaciones extranjeras'', dijo un
trabajador registrado con ACOREC. "Aquí la rueda del
gobierno siempre termina aplastándote''.
wcancio@elnuevoherald.com
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