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PRENSA INTERNACIONAL
“Holanda debe ser menos complaciente con Cuba”
Pablo Gámez
http://www.informarn.nl/
15-04-2008
El líder sindical cubano, Pedro Pablo Álvarez, asegura a
Radio Nederland que Holanda debe abrir los ojos y ser más crítica hacia
Cuba.
Álvarez ha llegado a La Haya, en momentos en que Holanda
revisará su política hacia Cuba. Es un contexto delicado: los
empresarios holandeses, en una misión confidencial, viajaron a La Habana
para explorar las posibilidades de invertir bajo el régimen de Raúl
Castro. El Parlamento se prepara este miércoles para un gran debate que
debe arrojar luz sobre un tema al que siempre se lo procura sombras y
ambivalencias.
Los
empresarios holandeses no quieren perder tiempo y desean invertir en
Cuba; los políticos holandeses aún no se ponen de acuerdo sobre qué
línea seguir respecto de Cuba. Y Pedro Pablo Álvarez ha llegado en este
compás de espera, para informar sobre la situación interna de la Isla.
Lo hace tras recuperar su libertad luego de cinco años de permanecer en
una cárcel cubana. Su pecado: haber sido líder sindicalista.
Álvarez
advierte que hay cambios bajo la égida de Raúl Castro, pero que se
trataría de cambios cosméticos. "Lo principal vendrá una vez
desaparecido Fidel Castro", asegura el líder sindical.
RNW: El
Parlamento holandés se prepara para debatir su política con respecto a
Cuba. ¿ Ve usted que un país como Holanda debe jugar un papel dentro de
la Unión Europea para tender y extender más lazos hacia el Gobierno de
Raúl Castro ?
PPA:
Dentro de la comunidad europea, Holanda siempre ha jugado un papel muy
importante con respecto de Cuba. Siempre ha dado su apoyo a los
demócratas cubanos. Estamos en un momento trascendental, evidentemente
hay señales de inicio de cambios. Creemos que es positivo que estos
cambios se hagan de forma gradual, pero Cuba no solamente necesita
cambios económicos; Cuba necesita cambios en las leyes, cambios que
garanticen a los cubanos poder participar en el proceso de transición
democrática. También necesita más libertad, que se liberan a cientos de
presos políticos que aún permanecen en las cárceles. Yo pienso que
Holanda puede jugar un gran papel, manteniendo los contactos y el
diálogo; pero este diálogo no tiene que ser complaciente.
RNW: Hasta ahora España ha buscado dentro de la Unión Europea una
política distinta hacia Cuba. ¿ Debe cambiar el matiz de la política
conjunta de la Unión hacia la Isla ?
PPA:
Todos sabemos que España es la que lidera la política de la Unión hacia
Cuba. Y creo que ha sido muy complaciente con el Gobierno cubano,
motivando que La Habana haya endurecido su actitud contra la oposición.
Se debe dialogar, pero hay que ser más crítico. Hay que exigirle al
Gobierno cubano que haga cambios que permitan que Cuba se inserte en una
sociedad mundial democrática. Que Cuba muestre que tiene estas
intenciones.
RNW: En pocas horas asistirá Ud. al Parlamento holandés para hablar
sobre la situación interna en Cuba. La profundización de cambios en Cuba
depende, dice Ud., de la presión internacional que se logre sobre el
régimen de los Castro: menos concesiones, más presión. ¿Espera Ud. algo
específico de la sesión del Parlamento holandés ?
PPA:
Que ellos entiendan nuestra posición, y nos apoyen. Lo único que estamos
pidiendo son cambios pacíficos. No queremos hacer un pase de cuentas,
queremos una reconciliación con todos, incluso con los que están en el
Gobierno, porque también son cubanos (...)
RNW: ¿Ha sabido la disidencia cubana vencer sus diferencias y pugnas
para poder enfrentar el momento actual de Raúl Castro y la supuesta
transición en Cuba ?
PPA:
La disidencia en Cuba ha evolucionado y avanzado. Hoy hay nuevos líderes
que tienen buenas propuestas. Debemos tener en cuenta que hay dos bandos
extremos que están incidiendo sobre esta fuerza, con intereses muy
marcados. Ha crecido el sentimiento que esto se tiene que resolver de
una manera pacífica y reconciliadora. En definitiva, todos los cubanos
somos hermanos, y todos queremos lo mejor para el país (...) Entre la
gran mayoría percibo una voluntad distinta a la del pasado, se está
iniciando un gran movimiento por la reconciliación. La solución de Cuba
está dentro de Cuba, y se va a lograr.
RNW: Días atrás conocimos el anuncio de boca de Martha Beatriz Roque de
la formación de una "Agenda para la Transición", integrada por 18
disidentes "a título personal". ¿ Se identifica Ud. con esta iniciativa
?
PPA:
El pronunciamiento es positivo. No importa la cantidad, sino la
intención y el cambio de mentalidad que se está produciendo. Que Osvaldo
Payá no haya querido apoyar esto, es algo que él debe responder. A Payá
no se le puede tampoco cuestionar, porque estas son todas las ideas que
él ha expresado, no son otra cosa. Hay que tener en cuenta que en los
últimos años Payá ha sido muy atacado dentro de Cuba (...) Lo importante
es la mentalidad.
RNW: Llama la atención que en todas sus respuestas Ud. habla sobre la
reconciliación. ¿Está convencido que el país tiene la suficiente madurez
para darle vuelta a la página sin pasar factura?
PPA:
Como no. Vengo de la prisión, estuve cinco años preso. Y salgo
convencido que es lo que el pueblo cubano quiere. No es un pueblo
rencoroso, es noble, muy digno. Pero las circunstancias de estos años
han hecho que el cubano, a veces obligado por las necesidades, hace
cosas que no debería (...). El cubano no es enemigo del cubano, es un
problema de ideología: se le ha sembrado ese ideal al pueblo de que los
que se han marchado son los enemigos. Al contrario: los que se ha
marchado siempre le han tendido la mano a los otros cubanos.
RNW: Sigo con dudas, y me explico. Ningún país latinoamericano ha
logrado llegar a la democracia sin pasar factura por los años o décadas
oscuras de su historia, y Cuba tampoco parece ser la excepción.
¿Realmente considera que Cuba puede saltarse este
capítulo?
PPA:
Son peligros existentes. Habrá siempre un sector que está cargado de
odio y resentimiento, pero no es la mayoría de los casos. Ese odio y ese
resentimiento ha ido desapareciendo. Las nuevas generaciones piden una
nueva vida y forma (...) No es menos cierto que hay que ir hacia atrás y
reconstruir la historia, porque eso nos marcará en nuestro futuro. Las
heridas se van a abrir, es natural, pero hay un gran espíritu de cambio.
Yo mismo se lo digo: he sufrido durante tantos años, y no albergo odio
hacia nadie. Del grupo de los 75, puedo decir que la gran mayoría no
tiene huellas de odio ni resentimiento, nadie quiere venganza ni pase de
cuentas. El concepto nuestro es defender el hombre (...) El hombre tiene
derecho a cambiar, es la dialéctica.
RNW: En 20 meses de Gobierno, primero provisional y luego electo, Raúl
Castro promovió un debate social, levantó algunas prohibiciones y
comenzó cambios en el sector agrícola para estimular la producción de
alimentos. Todo ello ha llevado a una secuencia de pequeños cambios que
Washington califica de "cosméticos", y el historiador de La Habana,
Eusebio Leal, de "profundos". ¿ En qué margen de la orilla se ubica Ud.
?
PPA:
(...) Son cambios para la realidad de Cuba. Esto, con Fidel Castro, no
hubiera sido posible. No es menos cierto que a partir de la retirada de
Fidel del escenario político, aunque siga conservando un gran poder, es
verdad que se han iniciado algunos cambios. Lo que sí deseamos es que
estos cambios sean más progresivos, y que se hagan más efectivos. Y que
se han de dar en otros campos, por ejemplo, en las leyes. Que se
produzca una legalización de lo que es la democracia dentro de Cuba. Una
muestra sería liberar a los que están presos injustamente (...)
RNW: Acceso libre a teléfonos celulares, alojamiento de hoteles, venta
de electrónica restringida, además de poder adquirir tractores y
herramientas para la agricultura. ¿ Pero son los cambios que espera el
ciudadano cubano ?
PPA:
Estas medidas tienden a crear la desigualdad. ¿Quiénes son los que van a
poder disfrutar de estas cosas? Pues aquellos que ha estado cerca del
régimen y han podido enriquecerse de forma ilegal. Estas personas,
ahora, serán las que puedan adquirir el paraíso liberado. El pueblo se
va a ver en una gran desventaja. Las diferencias de clases volverán a
florecer, lo mismo que sucedió cuando el período especial, en el año
1994, cuando se permitieron algunas licencias o negocios particulares.
Los que pudieron acceder a ellos fueron las personas que tenían alguna
fortuna acumulada (...) Hay que procurar que toda la población goce de
estas promesas y cambios. Estoy de acuerdo con las sociedades
competitivas, pero no podemos caer tampoco en el neoliberalismo que
tanto se critica dentro de Cuba.
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