Interpelación
urgente del Partido Popular (PP) en relación con la visita de Moratinos a la
dictadura cubana
NC.- En la tarde de ayer, en el Parlamento español, se efectuó una
interpelación urgente a iniciativa del Grupo Popular para explicar y debatir
sobre el reciente viaje del Sr. Miguel A. Moratinos a Cuba. En dicho viaje
el ministro español de Asuntos Exteriores evitó reunirse con los opositores
lo que le ha acarreado duras críticas de otras formaciones políticas,
incluso hasta del líder de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, un
habitual defensor de la dictadura cubana en España.
El diputado popular, Gustavo de Aristegui, fue muy crítico con la política
exterior española, la calificó como «verdadero esperpento» y dijo que
gracias a la actitud política del ministro socialista los españoles han sido
«confundidos como aliados, amigos y puente entre la dictadura castrista y la
Comunidad Europea».
Aristegui recordó los centenares de presos políticos cubanos y la ofensiva
represiva de la primavera del 2003 que dio paso a una política común europea
que ha intentado cambiar el actual gobierno de Zapatero algo que está
representando un eventual beneficio a la dictadura cubana, dándole un plus
de legitimidad, y en perjuicio de la labor pacifica y opositora de un pueblo
a los que se le niega los derechos más elementales.
El Sr. Moratinos, por su parte, pese a que la casi totalidad de la
disidencia y la oposición cubana han criticado este viaje, con un marcado
cinismo, llego a decir que se siente respaldado por ella y que gracias a su
visita hizo visible a los disidentes, también aseguró que gracias a su
gestión desde que el gobierno socialista tomó el poder se Turno de réplica
de Gustavo de Aristegui han producido más de 52 excarcelaciones de presos
políticos.
Pese a la omisión interesada del ministro de las nuevas encarcelaciones
efectuadas por la tiranía cubana, y que la mayoría de los presos liberados
habían cumplido la totalidad o la mayor parte de la injusta condena por la
que fueron llevados a prisión, el Sr. ministro se mostró partidario de que
un pueblo como el cubano, al que no le dejan decidir, decida su modelo, sea
el chino, el vietnamita, etc.
Una ranciedad de desvaríos demagógicos e hipócritas hizo terminar al Sr.
Moratinos su exposición, palabras de empatía goebbeliana que a un pueblo
sometido y esclavizado como el cubano les recuerda a los mismos discursos
huecos de quien los tiraniza.