|
NOTICIAS
Cine independiente
cuelga del hilo de una araña
Cecilia Domínguez Ichazo, Jóvenes sin Censura
HOLGUIN, Cuba - Noviembre (www.cubanet.org) - En Cuba no existe cine
independiente; labioso va de un lado a otro alrededor de una polémica
prácticamente para nada. Alguien recuerda: "Con la revolución todo, contra
la revolución nada". El lema oficial de la no libertad de expresión que
caracteriza al régimen castrista.
En Cuba no existe el cine independiente. Sin embargo, que 5, 10 ó 15 jóvenes
con una cámara de aficionados e inquietudes hacia el universo de la imagen
cinematográfica puedan reunirse y decidan contar sus propias historias,
puede revelarse como un cine diferente, alejado de las manidas películas de
patadas y piñazos (puñetazos) que exhiben los cines municipales
principalmente, según los encargados, por las constantes solicitudes que
hace el pueblo, al que hay que complacer.
Los hechos imponen la realidad. Por suerte para el nuevo cine cubano surgen
descubridores de la verdadera esencia del cubano: nuevas formas que anuncian
la presencia a otras personas a las que hay que respetar y tratar con
dignidad; artistas, escritores, músicos, otras voces de la realidad cubana y
que se encontraban literalmente marginadas en el olvido y la mentira de que
"un día te vamos a tener en cuenta".
La televisión serrana es un antecedente, al menos al principio del cine
independiente. En Cuba, por desgracia, se confunden intencionalmente el
término independiente. Se asocia con la política y el susto asoma. Si eres
independiente estás en contra de esto. Son los dos filos del arma: por un
lado la independencia para estudiar y aprender; y por el otro, la Santa
Inquisición municipal que obvia de diferente.
Pero las ganas de hacer cine, paladear las imágenes, permanece para los
jóvenes realizadores en el ímpetu poético que impone el ritmo de trabajo con
las historias, el hecho feliz de descubrir cuánta magia se esconde detrás de
un objeto, un paisaje, una persona que desea ser descubierta; le impone la
necesidad de compartir ideas, trabajo de mesa, confrontación de gustos,
modos de hacer para alcanzar textos inteligentes; la reconstrucción de esos
pequeños mundos, que nos ocultan, que nos arrebatan a diario; contar las
historias y los sueños de otros, pero el látigo aparece y golpea, restriega
que en el socialismo "no puede haber cine independiente".
¿Qué es eso de que un hombre de la sierra cura con rezos? ¿De dónde salió
que ese "riquichaca" de mal gusto es música? A ver, ¿Por qué no filman la
visita del primer secretario del Partido Comunista en el municipio? ¡Ya
tienen cámara! ¿De dónde la sacaron? ¿Con qué permiso filman?
Interrogatorios que no cesan.
Diariamente jóvenes aficionados son llevados a las unidades de la policía
nacional donde les hacen estas y más preguntas. En el peor de los casos les
arrebatan las cámaras, redactan cartas de advertencia y los dejan libres
bajo vigilancia. Las escuelas de cine y sus respectivas filiares son para
unos poquísimos.
Libertad de expresión, democracia, la sola palabra ya tienta contra la
integridad de la cultura cubana. El cine, y los amantes que no pretenden
asirse a ninguna entidad o empresa, continúan colgando del hilo de la araña,
cuánto tiempo: el necesario para hacer que la pantalla se ilumine, algún día
no lejano.
Archivo de Noticias |
Principal
|
|