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NOTICIAS
Publicado el 18 de julio de
2002 en El Nuevo Herald.
Ex preso político acusa a Mederos de torturarlo
Wilfredo Cancio Isla. El Nuevo
Herald
Un ex prisionero político cubano acusó ayer frontalmente al ex enfermero
Eriberto Mederos de someterlo a brutales descargas eléctricas en uno de
los pabellones del Hospital Psiquiátrico de La Habana (Mazorra), al que
llamó en su testimonio "el infierno de Dante''.
En la primera jornada de testimonios ante la corte del juez federal Alan
S. Gold, Nilo José Jerez escribió al acusado como ''un carcelero
criminal'' que aplicaba electroshocks como castigo a los detenidos en la
sala Castellanos del hospital, bajo absoluto control del Ministerio del
Interior (MININT) cubano.
''Fue un dolor muy fuerte y prolongado'', recordó el testigo
refiriéndose a las descargas eléctricas que recibió en los testículos. A
consecuencia de ello, dijo, su testículo izquierdo quedó permanentemente
afectado.
''Sentí dolor, angustia... Inmediatamente los electrodos me los pusieron
en la cabeza y perdí el conocimiento'', añadió el ex prisionero, quien
fue arrestado a los 15 años por conspirar contra el régimen castrista, y
permaneció en Mazorra entre noviembre de 1970 y enero de 1971.
Jerez identificó a Mederos como la persona que tenía ''completo control
del lugar'' y que se auxiliaba de ''dos pacientes paranoicos'' para
aplicar la tortura.
''La primera vez que lo vi [en la sala Castellanos] estaba vestido mitad
militar y mitad de enfermero'', señaló Jerez al describir el pantalón
verdeolivo y la bata blanca con que vestía el acusado. "Después, antes
de irme, vestía de enfermero completo''.
Mederos, de 79 años, permaneció inmutable sentado frente a Jerez, cuyo
testimonio tomó cerca de tres horas.
El interrogatorio de la defensa fue tenso y cargado de aclaraciones
políticas por parte de Jerez. En varias ocasiones, el juez Gold tuvo que
interrumpir el diálogo para advertir al testigo u obligarlo a responder
una pregunta concreta.
El abogado David Rothman, que representa a Mederos, insistió en el hecho
que antes de ser sometido a los electroshocks, Jerez había sido
consultado por un médico de apellido Miñoso.
''Un hombre que está secuestrado en una sala sin ninguna garantía no
puede creer a un régimen espurio... Yo dije que estuve ante una persona
que decía era médico pero no puedo probarlo; no hay contradicción, no la
busque'', respondió Jerez.
El testigo indicó que fue llevado a Mazorra para recibir una evaluación
psiquiátrica a solicitud de su madre, que quería protegerlo de una
segura condena a muerte, pero insistió en que la decisión de aplicarle
electroshocks fue tomada por Mederos sin una justificación médica.
''¿Usted me está juzgando a mí o éste es el juicio de Mederos?'',
cuestionó Jerez cuando Rothman le preguntó sobre declaraciones de su
solicitud de naturalización hace 15 años.
Gold ordenó a Jerez que respondiera preguntas relativas a su ciudadanía
y a asuntos vinculados al caso en cuestión.
En la sesión de la mañana, el fiscal asistente Frank Tamen aseguró que
el acusado aplicó electroshocks a prisioneros políticos en Cuba entre
1968 y 1978, y por lo tanto debió advertir a las autoridades sobre su
pasado como torturador a la hora de solicitar su ciudadanía.
''Mederos jugó un rol destacado en la brutal maquinaria del régimen
totalitario que persigue a sus opositores'', dijo Tamen en sus alegatos
iniciales ante el tribunal. La fiscalía planea presentar al menos otros
seis ex prisioneros que estuvieron en Mazorra.
Rothman negó tales acusaciones asegurando que su cliente aplicó el
tratamiento siguiendo órdenes de sus superiores.
''Eso no era tortura ni fue determinado por las creencias políticas de
esas personas'', dijo el abogado advirtiendo al jurado que "este no es
un proceso judicial contra [Fidel] Castro''.
Hoy comparecerán otros tres testigos de la fiscalía. Se espera que el
juicio se prolongue por al menos tres semanas.
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