Clases Sociales en Cuba
En Cuba, se pueden delimitar tres clases sociales perfectamente definidas:
-Altos dirigentes de la cúpula gobernante y las Fuerzas Armadas;
-Extranjeros residentes en el país o visitantes;
-El pueblo cubano.
Antes de iniciar nuestro análisis, les invito a una corta reflexión. Si
gobernantes en países capitalistas donde la economía no les pertenece, donde
los poderes constitucionales del Estado tienden a conservar su autonomía y
los cargos gubernamentales son removidos periódicamente através de la mesa
electoral, son acusados en ocasiones de malversar los fondos públicos; se
puede alguien imaginar a un individuo, gobernando a un país por 44 años
consecutivos, al cual la propia Constitución le otorga todos los poderes del
gobierno (hacer la ley, ejecutarla e impartir justicia), donde las
elecciones secretas y directas se han suprimido de la vida política del país
al no admitir la existencia de otros partidos políticos y como si esto fuera
poco, controlar hasta la mas remota actividad económica dentro del
territorio nacional de cuanto poder dispondría?
Es, sencillamente esta corta reflexión lo que justifica a Fidel Castro el
poseer miles de millones de dólares reconocidos en instituciones bancarias
fuera del país, decenas de mansiones a lo largo y ancho de la isla equipadas
con lo más exquisito y avanzado del mundo capitalista y enormes fincas donde
conjuntamente con su séquito personal, disfruta de las deidades de la caza
siempre disponible al importarse gran número de animales desde las más
intrincadas regiones del planeta.
Para la élite gubernamental, Fidel Castro ha creado un cierto confort que le
ha permitido vivir holgadamente. Buenos carros, casas particulares y de
veraniego, pasaporte a hoteles de lujos y lugares exclusivo de descanso,
derecho a comprar en tiendas de divisas, es decir, aquellas establecidas
solo para área dolar y por supuesto el disfrute de los lugares exclusivos
que el mismo frecuenta.
Como aludimos, el segundo sector social que alcanza una posición por encima
del pueblo cubano es el turístico. Tanto para residentes procedentes del
exterior como para turistas, el Estado ha creado una infraestructura
turística al estilo de cualquier país capitalista desarrollado. Hoteles de
lujo, balnearios, regios supermercados ampliamente surtidos llamados
"diplomercados", hospitales equipados con la mas alta tecnología de la
medicina moderna, centros de recreación tales como restaurantes, discotecas,
etc, etc, etc...
Y en el tercer eslabón, se haya el pueblo cubano, con su miseria perpetua
que ya casi alcanza los 44 años consecutivos. Durante todo este tiempo, al
ciudadano cubano además de exigirsele más trabajo y sacrificio cada día, se
le ha estipulado una libreta de racionamiento que le indica la ración de
alimentos que debe consumir al mes. Por ejemplo, desde 1960, está estipulado
que cada persona debe de consumir mensualmente 5 libras de arroz, 4 libras
de azúcar, media botella de aceite y así por el estilo. (Para ver en la
página esta libreta, favor de dirigirse a Documentos Oficiales dentro de la
sección política de nuestro proyecto Net for Cuba) En Cuba, no hay
absolutamente nada que se pueda adquirir fuera de esta libreta de
racionamiento. En cuanto a enseres personales, existe también otra libreta
donde se le asigna a cada familia cubana la cantidad de ropas, zapatos,
etc., que se deben comprar al año. Es bueno enfatizar aquí que ningún
producto racionado es gratuito como piensan algunos. Todos ellos pueden
comprarse através de la red de comercio y consumo nacional. El racionamiento
es total. (La dirigencia política del país, ha estado siempre exenta de este
tipo de mecanismo segregacional e inhumano; en otras palabras, no tiene que
comprar sus alimentos y productos através de esta libreta de racionamiento)
Debido a la carestía perpetua de bienes de consumo durante todo el proceso
comunista, Cuba se ha convertido por 49 años en un país donde las largas
líneas para comprar la ración estipulada de alimentos son de dos y hasta de
tres días. Porque es bueno señalar que ni la ración de la libreta de
racionamiento es garantizada a la población. No debemos dejar de pensar que
el obrero cubano, como el obrero de cualquier país capitalista de hoy, no
tiene ilusiones de comprarse una casa, comprar un carro, comprarse la comida
que quiera o la ropa que desee; no tiene la libertad siquiera de quejarse de
su triste situación con alguien porque en realidad, no puede confiar en
nadie. La vida se le hace extremadamente difícil en todos sus aspectos la
cual le induce, en el último de los casos, a quitarse la vida o lanzarse al
mar en busca de libertad. Es realmente muy duro para el ciudadano común, el
tener que mirar en silencio la vida atestada de lujos y privilegios
reservados para los altos dirigentes del Partido Comunista y el turismo que
visita la isla. Es realmente humillante ver como cuando para ellos no se
escatiman lujos y abundancia de todo, la madre cubana no tiene un vaso de
leche que darle a su niño, porque simplemente, no existe en el mercado. |
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