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La Educación en Cuba
La educación comunista en Cuba se
inspira en el deseo de cambiar la mentalidad de las nuevas generaciones y de
ese modo crear: "el hombre nuevo". Un hombre al que le está prohibido ver
mas allá de los ideales comunistas impuestos por el gobierno del país aún
cuando los propios padres estén en desacuerdo con este tipo de enseñanza.
El Código de la Niñez y la Juventud vigente en la República de Cuba,
corrobora esta realidad cuando dice que:
"Artículo 3. La formación comunista de la joven generación es una aspiración
del Estado, la familia, los educadores, las organizaciones políticas y de
masas que actúan para que surja y se desarrollen en los jovenes, los valores
ideológicos del Comunismo.
Artículo 5: La sociedad y el Estado, velan porque las personas que se
vinculan a los niños y jóvenes en el proceso educativo constituyen un
ejemplo para la formación de su personalidad comunista.
Artículo 8: La sociedad y el Estado trabajan por la eficaz protección de los
jovenes ante toda influencia contraria a su formación comunista
Artículo 18: Los educadores tienen una elevada misión en la formación de su
personalidad comunista.
El estudiante en Cuba está supeditado a los más férreos controles de la
máxima dirección política de la Isla. Para este fin, no solamente están las
organizaciones de jovenes comunistas y de pioneros las cuales se detallan en
la sección de gobierno, organizaciones políticas, sinó que tembién se ha
creado El
Expediente Acumulativo del Escolar, documento oficial que ha de
acompañar al estudiante através de todos los niveles de la educación general
como lo son la instrucción primaria, secundaria y pre-universitaria.
En dicho Expediente, se archiva toda la información concerniente a ese
estudiante, desde el índice académico hasta su posición política y
comunista. En este sentido, el niño en cuestión vive bajo la amenaza perenne
de mostrar siempre una actitud comunista y revolucionaria en todo momento de
su vida y rechazar todo aquel que piense o manifieste una posición contraria
a la doctrina oficial o a la ideología comunista que reciben en sus centros
de estudios. Aquel estudiante que fuera sorprendido expresando públicamente
un pensamiento que difiera del oficial, no solamente es reprendido
fuertemente por parte de la dirección de la escuela, sinó que puede ser
expulsado deshonrosamente de su plantel escolar y su expediente acumulativo
manchado. Esta mancha en el expediente, influrá negativamente en los
estudios posteriores del estudiante y lo inhibiría de estudiar la carrera
universitaria que desease.
La educación en Cuba es atea; los jovenes desconocen el amor a Dios y al
prójimo. El único amor que siembra el gobierno es al Socialismo y a Fidel
por encima de la familia o amistades. Esto quiere decir que todos los niños
y jovenes están obligados a denunciar a cualquier individuo que se proyecte
en contra del sistema, tratandose aún de sus propios padres. No hay Dios, no
hay nada.
Entre las consignas oficiales que deben repetir los niños en la escuela se
encuentran las siguientes:
"Pioneros por el Comunismo, seremos como el Ché"
"Comandante en Jefe, Ordene,
Ordéne sobre esta tierra,
que vamos a hacer la guerra,
si el imperialismo viene"
"Odio y Muerte al Imperialismo Norteamericano"
"Odio como factor de lucha; un odio incondicional hacia tu enemigo, el cual
te empuja mas allá de las limitaciones humanas y te convierte en una
efectiva, violenta, selectiva y fría maquinaria de matar."
Ernesto Che Guevara, 1967
El programa nacional de la escuela al campo, obliga a todos los niños cuando
cumplen 12 años de edad a irse a trabajar al campo. Este es un recurso
efectivo para que el niño trabaje de sol a sol y a la vez sirve para alejar
al niño de la influencia de sus padres. Este proceso de trabajo agrícola se
sigue en lo adelante año tras año y es un procedimiento existente en Cuba
desde la década del sesenta.
El sistema de internados, mantiene al niño y al jóven alejado de su casa y
sus amigos. Por diez meses consecutivos, los jóvenes tienen que permanecer
en la escuela al campo y solo les es permitido venir a casa una noche por
semana. El adoctrinamiento día, tarde y noche es realmente monstruoso y debe
de ser denunciado por cualquier ser humano digno de este mundo.
La educación cubana que busca formar al hombre nuevo, constituye la forma
más cruel y despiadada jamás antes vista en ningún país civilizado de la
tierra. La familia, conducida a un segundo plano en la vida del niño, sufre
esta pena, sufre y calla en silencio, al ver a su hijo transformado, ateo,
donde su patria potestad sobre ellos, les ha sido arrebatada en nombre de la
Ley.
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