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Bases de la Economía Socialista en
teoría
La sociedad socialista según el Partido Comunista, ha roto todos los
ligamentos con la sociedad capitalista de antaño y constituye a su vez la
antesala de la sociedad comunista del futuro. Ahora bien, será cierto todo
esto?
Desde el punto de vista teórico, iniciarémos a continuación un somero
análisis de la economía socialista cubana partiendo de elementos
genuinamente marxistas de los cuales los comunistas no se han cansado de
hablar. Es bueno enfatizar a título de introducción, que del siguiente
análisis se desprenderá una nueva visión de la economía cubana no sostenida
hasta el momento. Debido a que como dije, emplearía en su reproducción
elementos de corte literalmente marxistas, demando del lector un incremento
mayor de su atención sobre el mismo para que así pueda recibir el mensaje en
toda su extensión.
En la obra cumbre del economista alemán, El CAPITAL, tomo I, Carlos Marx
divide a la sociedad capitalista en dos grandes polos opuestos: de un lado
se haya la clase burguesa, propietaria absoluta de los medios de producción
y de vida; del otro la clase trabajadora, que no posee mas que su capacidad
productiva o fuerza de trabajo que tiene que venderla a cambio de un salario
al capitalista. Ambos polos se enfrentan en el mercado dispuestos a
establecer el proceso de compraventas. Por qué compraventas? Veamos.
Según Marx, todo lo que se compra y se vende es mercancía. Toda mercancía
debe ademas cumplir dos funciones que le son intrínsecas, la primera tiene
que tener valor de uso, la segunda valor de cambio. Una mercancía que no sea
destinada al uso o al cambio por otra no es mercancía. Por lo tanto, como el
capitalista no le compra al obrero su trabajo en cuestión sino su fuerza de
trabajo, establecerá con ella el proceso de compraventa. El burgués, la
compra con su dinero, el obrero, su propietario la vende por un salario que
le servirá para cubrir sus necesidades perentorias como lo son alimentación,
vestimenta, transportación, etc. Este proceso de compraventa demuestra que
la fuerza de trabajo es una mercancía más dentro del mundo mercantil del
sistema capitalista. Según el propio Marx, la particularidad que posee esta
mercancía y la diferencia del resto de las demás es que al comprarla, se
está adquiriendo la producción de tantas otras que también encierran una
fuente encarecida de valor.
Pues bien, sentado esto, se inicia la producción capitalista. El señor del
capital ha extraído su dinero de las arcas y ha iniciado su proceso de
compraventa de la fuerza de trabajo obrera. Concluída la labor, la mercancía
producida será empacada y posteriormente conducida a los mercados donde por
un precio mucho mayor a su costo, será convenientemente vendida lo que
constituiría el remanente en ganancias para el capitalista, cumpliendose así
el denominado ciclo que representa al capital: (DINERO - MERCANCIA - DINERO
INCREMENTADO) o sea: D - M - D' . Dicha fórmula justifica lo que él ha
denominado como explotación del hombre por el hombre bajo el régimen
capitalista de producción.
Vamos pues a la realidad cubana.
En Cuba, los medios de producción y de vida en lugar de los capitalistas,
pertenecen al Estado. Frente a este, se haya la clase obrera asalariada
dependiente de un salario que el Estado le paga a cambio de su labor. Este
enfrentamiento entre el dinero y la fuerza de trabajo en el mercado, rompe
totalmente el mito que ha intentado propagar el gobierno cubano de que en
Cuba el poder económico se haya en manos de los trabajadores. El poder, no
podría ser nunca del que percibe un salario, sinó del que lo paga. Esa es
una realidad incuestionable.
El Estado, respondiendo al ciclo que representa al Capital (D - M - D'),
compra, al igual que el capitalista, la mercancía fuerza de trabajo através
del salario. Repitiéndose el proceso, el producto elaborado lo distribuye en
el mercado a un costo superior, extrayendo finalmente la plusvalía o ganacia
que le haría fortalecer cada vez mas su poder frente a la desposeída clase
obrera cubana. Independientemente que de una parte de esa ganancia se resten
los fondos necesarios para sufragar los servicios sociales tales como
educación y salud que a propósito analizaremos mas adelante, es importante
destacar que no por ello dejan de cumplirse en la economía cubana, las
mismas leyes y procedimientos que definen a cualquier economía capitalista.
Terminologías tales como mercancía, dinero, salario, compraventa, mercados,
etc. y sus relaciones entre sí, constituyen, al igual que aquella (economía
capitalista), su base incuestionable.
Entonces, en que consiste la diferencia entre la economía de un país
capitalista y la de Cuba socialista? Pues la misma radica en que, mientras
en la primera el capital se haya distribuido entre muchos capitalistas y a
los obreros se les reservan opciones tales como la de cambiarse de patrón
cuando lo estimen conveniente o reunir algún dinero y llegar a ser
capitalistas algún día, en la economía cubana el capital se haya en las
manos de un solo dueño, el Estado, personificado en el Presidente de su
Consejo, Fidel Castro, dejándole al obrero en la isla como únicas opciones
la de morir asalariado a merced de su maquinaria estatal y carecer de
cualquier alternativa en cuanto a establecer su propio capital en el futuro.
Tras este exhaustivo análisis, sería muy prudente recordar un sabio consejo
que Carlos Marx le legara a su querida clase obrera en la página 185 del
tomo primero de su obra El Capital. Textualmente dice lo siguiente:
"El poseedor de la fuerza de trabajo y el poseedor del dinero se enfrentan
en el mercado de igual a igual como poseedores de mercancías, sin más
distinción ni diferencias que la de que uno es comprador y el otro vendedor:
ambos son, por lo tanto, personas jurídicamente iguales. Para que esta
relación se mantenga a los largo del tiempo es, pues necesario que el dueño
de la fuerza de trabajo solo la venda por cierto tiempo, pues si la vende en
bloque y para siempre, lo que hace es venderse a si mismo, convertirse de
libre a esclavo, de poseedor de una mercancía en mercancía."
Y más adelante sigue:
"Es necesario que el dueño de la fuerza de trabajo, considerado como
persona, se comporte constantemente respecto a algo que le pertenece y que
es por lo tanto su mercancía y el único camino para conseguirlo es que solo
la ponga a disposición del comprador y solo la ceda a éste para su consumo
pasajeramente, por un determinado tiempo, sin reunciar por tanto a su
propiedad, aunque ceda a otro su disfrute".
Carlos Marx ha dicho la última palabra. Teóricamente ha condenado a un
sistema que desde siempre lo ha realzado como a su guía y maestro. Sí, el
propio Marx ha dicho que el obrero dentro de Cuba, no solo sufre los rigores
de una economía capitalista sinó también el peso inequívoco de la
esclavitud. Los servicios supuestamente gratuitos tales como de salud y
educación que se ofertan a la población provenientes de la explotación de la
masa asalariada, tienen una razón lógica y aceptable dentro de este
engranaje esclavizante que en pleno siglo XX y XXI se ha desatado contra la
nación cubana. En el plano de la salud, una población saludable físicamente,
puede rendir diez veces mas lo que una población enferma y básicamente débil
podría rendir en iguales condiciones de trabajo. Y en cuanto a la educación,
lejos de constituir un sacrificio para las arcas del Estado, sería la mejor
respuesta a una economía que ha intentado siempre introducir la mas avanzada
tecnología en sus diferentes ramas y sectores através de la elevación del
nivel cultural y técnico de toda la sociedad, con miras a lograr la tan
anhelada riqueza que sus gobernantes poseen en la actualidad.
En Cuba si el capitalismo es evidente, la esclavitud es completa. |
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