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PEDRO CORZO
La Cuadratura del Círculo - II
E-Mail: petercorzo@msn.com
Gobernar no es lo mismo que estar en la oposición. El gobierno, dicen los
entendidos, genera una serie de compromisos y obligaciones que a veces
confrontan y vencen ideas y concepciones que el gobernante pudo haber
promovido antes de arribar al poder.
Es evidente que regir no es igual a estar en la oposición. Los errores de
los que detentan el poder suelen ser mas nocivos que los que cometen los que
aspiran a alcanzarlo y el contexto en el que actúa un gobernante puede ser
muy diferente al que suponía.
Aparentemente este ha sido el caso del presidente Álvaro Uribe. Arribó a la
primera magistratura de su país con el firme compromiso de acabar con los
terroristas, incluyendo la FARC. Mientras estuvo en la oposición se opuso a
conceder nuevas zonas de distensión a los irregulares, sin embargo siendo
presidente electo expreso en una conferencia de prensa a corresponsales
extranjeros que estaba gestionando un encuentro con el secretario general de
Naciones Unidas, Koffi Annan, para que una Comisión del organismo
internacional promoviera un dialogo con los grupos armados. Agregó que el
tema había sido tratado con mandatarios de América y Europa.
En el gobierno Álvaro Uribe, decidió entablar negociaciones riesgosas y muy
criticadas con las Autodefensas Unidas de Colombia o paramilitares. El
mandatario estaba conciente de que en su campaña electoral había enfatizado
la necesidad de fortalecer al Estado y el cumplimiento de la ley y que para
lograrlo estaba comprometido en derrotar a los grupos insurgentes a través
de una combinación de fuerza militar y política. No tenia dudas que la
neutralización de los paramilitares dejaría a las guerrillas como facciones
extremistas que tienen como fundamento la lucha armada y la practica del
terrorismo.
El éxito del mandatario en sus esfuerzos por llegar a un entendimiento con
los AUC no ha sido absoluto pero si satisfactorio en la apreciación de
numerosos analistas.
Durante la campaña por un segundo mandato su sentido de la realidad se hizo
presente de nuevo cuando manifestó “No niego la posibilidad de que en algún
momento entremos en diálogo con las FARC…… Este gobierno ha permitido que
procedan los facilitadores (de paz). Todo aquél que ha querido ser
facilitador, el gobierno lo ha autorizado, como el gobierno aceptó la
propuesta de Francia, España y Suiza". Aclaró que su programa de mano fuerte
con la guerrilla "es un camino para la seguridad y la paz……es un mensaje en
el sentido de que aquellos que quieran persistir en la violencia continuarán
siendo enfrentados con todo el rigor del Estado, y es un mensaje para
aquellos que quieran hacer la paz, en el sentido de que serán plenamente
protegidos por la misma seguridad democrática".
A pesar de su discurso duro y de auspiciar una política de cero concesiones
decidió reiniciar las interrumpidas conversaciones que desde hacia varios
años sostenían en La Habana los subversivos y terroristas del Ejercito de
Liberación Nacional, ELN, con el gobierno de Andrés Pastrana
En septiembre de 2005 en un acto de graduación de oficiales en la Escuela de
Policía General Santander, Uribe, expresó: “estar dispuesto a deponer sus
convicciones personales en aras de la paz y aceptar la negociación de una
solución definitiva del conflicto”, agregó “Si se avanza en un proceso hacia
la paz con el ELN, si se acepta pactar un cese de hostilidades con todas las
garantías para hacer la paz, si se le da una señal de paz creíble al pueblo
colombiano, yo no tengo inconveniente en ceder ese punto”.
En diciembre de ese mismo año los gobiernos de Francia, España y Suiza
proponen al gobierno colombiano y a las FARC un área desmilitarizada en una
zona rural del suroeste del país. Uribe acepta esta iniciativa a pesar de
que había reiterado que no cometería los errores de sus predecesores, pero
la propuesta es rechazada por la guerrilla. Las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia respondieron “que no negociarán la paz mientras
Uribe sea presidente”.
El 2 de agosto del 2007 el presidente Uribe reiteró que. "el gobierno está
dispuesto a liberar guerrilleros si [éstos] liberan secuestrados" y con la "condición
de que no se reincorporen al asesinato ni al secuestro". "Si las FARC
liberan a los secuestrados con la participación de la comunidad
internacional, el gobierno acepta una zona de encuentro para pactar la paz
en 90 días con las FARC". Durante su exposición reafirmó que no habría una
zona de despeje de 800 kilómetros cuadrados para negociar allí un canje de
500 terroristas prisioneros presos por 45 rehenes de la FARC.
Sin embargo semanas mas tarde el mandatario anuncia su disposición a crear
una “zona de encuentro” para concretar un acuerdo humanitario con la FARC
que conduzca a la puesta en libertad de los rehenes, también dispuso la
creación de un fondo de 100 millones de dólares para pagar recompensas a
insurgentes que liberen rehenes. El mandatario dijo que su iniciativa
respondía a una propuesta formal de la Iglesia Católica y de la Comisión
Nacional de Conciliación.
El “realismo” de Uribe rindió frutos. El partido opositor “Polo Democrático,”
de tendencia socialista, saludó la decisión del mandatario de permitir una
zona de encuentro y el senador Carlos Gaviria, presidente de la agrupación,
manifestó por medio de un comunicado que esperaba una respuesta positiva de
la FARC. La propuesta fue rechazada por los subversivos que demandaban la
desmilitarización de dos municipios del Valle del Cauca, algo similar a lo
que disfrutaron en San Vicente del Caguán.
Rodrigo Granda, el dirigente guerrillero más importante detenido en Colombia
y que había sido apresado en Venezuela en un confuso incidente que puso en
rojo las relaciones entre los dos países, fue liberado por Alvaro Uribe como
un esfuerzo para lograr la liberación de los secuestrados por las FARC.
Uribe, en alocución por radio y televisión, y en presencia del cuerpo
diplomático, precisó que había hablado cuatro veces por teléfono con Nicolás
Sarkozy, presidente de Francia, y que éste le había ofrecido su respaldo en
la búsqueda de un acuerdo con las FARC.
El mandatario colombiano excarceló a Rodrigo Granda a pesar de una orden de
captura emitida por el gobierno de Paraguay por el secuestro y asesinato de
Cecilia Cubas, la hija del ex presidente Raúl Cubas, reafirmando que su
primer compromiso es construir una sociedad en paz en su país. El presidente
Nicanor Duarte preciso a los periodistas: “Granda está procesado por los
delitos de secuestro, asesinato y asociación ilícita para delinquir.
Entonces, cuando quede libre la fiscalía impulsará un pedido a Interpol para
su captura con fines de extradición”.
Por otra parte hay informaciones de que Granda en el momento de su captura
estaba gestionando un acercamiento entre las FARC y el gobierno de Francia
con el propósito de reestablecer relaciones entre el grupo armado y tres
países europeos (España, Francia y Suiza) que mediaban por la liberación de
Íngrid Betancourt y otros secuestrados, y que esta mediación no contaba con
el consentimiento del gobierno colombiano.
En una sorpresiva declaración a periodistas en la puerta de la sede de la
Conferencia Episcopal Colombiana en Bogotá, Granda después de ser liberado
manifestó que Sarkozy "es un hombre que representa la derecha en Francia y
desde luego eso significa que ni las FARC ni Granda somos ni terroristas, ni
narcotraficantes, ni delincuentes comunes", en alusión a la condición de
organización terrorista que la Unión Europea le adjudica a las FARC. Agregó
"Francia puede estar tranquila que están aportando mucho en cuanto a una
solución política y dialogada en el país"….."Estamos dispuestos a buscar una
salida política negociada y a entrar y agilizar, si el gobierno despeja (militarmente
las poblaciones de) Florida y Pradera (suroeste), la cuestión del
intercambio humanitario de prisioneros en poder de las partes", dijo al
respecto…..Finalmente Granda afirmó que él no ha solicitado ser indultado
por el gobierno de Uribe, pero indicó que "yo siempre he luchado por la paz
de este país (...) y nadie puede equivocarse que seguiré en ese trabajo". *
En otro gesto unilateral que sin dudas reafirma su compromiso de buscar la
paz el jefe de estado colombiano decidió la excarcelación de 193
guerrilleros previa la firma de un documento que les comprometía a no volver
a delinquir. El presidente de Colombia aseguró que esperaba que los
guerrilleros de las FARC presos por delitos no atroces que iban a ser
liberados se convirtieran en “gestores de paz” para terminar el conflicto
armado. Paralela a esta declaración el mandatario defendió las razones por
las cuales propondría al Congreso un proyecto de ley que beneficiaría con la
excarcelación a legisladores y políticos investigados bajo la acusación de
tener vínculos con los grupos paramilitares.
Uribe, en alocución por radio y televisión, con presencia del cuerpo
diplomático, dijo que liberaría a guerrilleros de las FARC, a cambio de que
ese grupo dejara en libertad a los 56 políticos, policías, soldados y
estadounidenses de los cientos que tiene secuestrados. En su denodado
esfuerzo por cuadrar el circulo, el mandatario colombiano hacia concesiones
en la confianza de que los terroristas respondieran con igual generosidad.
Pedro Corzo
Enero /08
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