Home  | Membership | Documents & Letters | Links  | Forum  |  Donations | Search

 ESPAÑOL  

.
  INFOCUBA
 History
 Government
 Economy
 Social
 Education
 Health Care
 Cuba in Pictures
  HUMAN RIGHTS
 Human Rights
 Cubans Assassinated
 Massacres Executed
 Universal Declaration
 Crimes Videos
  OPPOSICION
 Opposition in Cuba
 Political Prisoners
 Independent Journalists
 Independent Libraries
 TERRORISM
 Cuba & Terrorism
 Castro & Middle East
 Biological Warfare
 Photo Gallery
  NEWS ARCHIVE
 Year 2008
 Year 2007
 Year 2006
 Year 2005
 Year 2004
 Year 2003
 Year 2002
 
 
Registered & Hosted by
www.versioninternet.com
 
 

PEDRO CORZO


Los renegados
E-Mail: petercorzo@msn.com


Los que abandonan una fe religiosa son calificados como apostatas, y aunque el totalitarismo marxista y sus derivados, como podría ser el castrismo, no son considerados religiones, es evidente, que al igual que ellas poseen dogmas de fe, prometen un paraíso, dispensan excomuniones, practican la beatificación, las gobierna un Olimpo y se rigen por libros, tótems y palabras sagradas.

Por esas semejanzas no es inapropiado calificar como renegado a quienes después de haber comulgado fervorosamente con los preceptos del dogma marxista se alejan de éste practicando un rechazo absoluto a la antigua militancia, aunque no siempre, esa conducta la dispensen contra las acciones y omisiones de las que fueron responsables cuando defendian viejas creencias.

Considerar que todos los apostatas tienen las mismas motivaciones cuando abjuran, es tan elemental como considerar que fue una sola la causa que hizo que uno y todos, se sumaran a la nueva convicción.

Las diferencias de motivos para participar o desertar posibilitan conocer en gran medida las promesas y fracasos del proyecto abandonado, y ese conocimiento, junto a las aspiraciones frustradas del desertor, demuestran que no es solo uno el factor que encanta ni tampoco uno el que agravia.

Por supuesto que los renegados se caracterizan por personalidades, experiencias y conocimientos diferentes lo que tiene como resultado que las responsabilidades éticas, morales o judiciales, no tienen el mismo nivel crítico.

Por otra parte si la acción de renegar puede implicar para unos un simple acto de deserción en el que puede estar involucrado el oportunismo más ramplón, es de creer tambien que otras personas antes de hacer de conocimiento publico su frustracion hayan transitado por un período de serias crisis emocionales en el que no solo abjuran de sus pasados compromisos y actuaciones, sino que procuran reparar errores tratando de hacer rectificar el proyecto con los seguros riesgos que esto implica.

A unos y a otros no es exigirle demasiado que si en base a convicciones o intereses, depredaron la sociedad y a sus semejantes, es justo tambien, que asuman responsablemente su pasado. El actuar por convicción o fe ciega en una propuesta, no exime de culpas, y si por el contrario la contriccion es sincera se abraza espontáneamente la penitencia.

El errar, equivocarnos, es parte del hacer humano pero las lesiones que derivan de esos actos no deben quedar impunes, y sí existe un mandato ético de que se debe comprender y perdonar la falibilidad humana, esa actitud no es posible si falta por parte del individuo un arrepentimiento que transite por la rectificación de los errores.

En estos años de paraísos fraudulentos e ideologías fracasadas se ha tenido la oportunidad de conocer una amplia gama de renegados que curiosamente no solo rechazan los patrones ideológicos y de conducta que durante años impusieron con vehemencia digna de mejor causa, sino que algunos de ellos se han metamorfoseado a tales extremos que se han convertido en cazadores de brujas por la nueva idea.

Entre ellos está el típico oportunista. El hombre que dejó la horca y cuchillo que disfrutaba usar, no por crisis de conciencia sino porque fue excluido de los círculos de poder por otros sicarios de su misma ralea y condición, pero con mas habilidad para sobrevivir.

Los hay periodistas, escritores, artistas e intelectuales en general que adquirieron nombre público no por la calidad intrínseca de su obra sino por la militancia oficial que la misma resumaba. Creadores que no repudian su pasado, sus cantos de gloria al Partido y Gobierno protector, tal y como fue capaz de hacer Enrique José Varona, que se arrepintio de la parte de su obra que elogiaba las ventajas de la españolización de Cuba.

Algunos de estos intelectuales todavía rememoran con satisfaccción las numerosas traducciones y masivas ediciones de sus libros. Los premios obtenidos en eventos internacionales afines a la idea del Proyecto que defendían, las canciones y películas que les dieron fama gracias a su culto a la ideología en tiempos en que otros con iguales o superiores habilidades artísticas no tenían oportunidad debido a sus convicciones políticas o religiosas.

También hay militares, policías, esbirros con uniforme o vestidos de civil, funcionarios de la burocracia que desertaron en viaje de placer, negocios o gobierno.Algunos manejaban dinero gubernamental y no fueron remisos en apropiárselo en el momento de la deserción.

Otros cambiaron de amo y son devotos de quien les de una segunda oportunidad y se comportan como fieles perros de quien les pague, y unos terceros que no son capaces de encontrar la paz porque critican el pasado y el presente de su nueva frontera ideológica a la vez que condenan el recién abandonado proyecto, aduciendo que su deserción se debe a que los hechos del momento no se corresponden con el ideal por el que incurrieron en pasadas acciones. En fin, un vil intento por escamotear su responsabilidad en el pasado colectivo.

De todos los renegados este es tal vez el espécimen más despreciable porque es capaz de usar los calificativos más ruines y falsos (por lo regular los toma prestado del vocabulario de su abandonado conductor repitiendo las diatribas y consignas de los tiempos de

su militancia) con el propósito de desacreditar la vertiente de la que fue fiero enemigo, y que por cirscunstancias transitorias es en el presente, aliado.

Es una especie de defensa, una manera de evitar ser “contaminado” por sus nuevos aliados. Este “renegado” se considera puro, preservador de la Palabra Primera de la Fe tendiendo a justificar las acciones pasadas aduciendo que sus actuaciones se correspondian a necesidades nacionales y sociales que estaban por encima del bien y el mal que sus actos provocaban.

Este hijo de Zeus, muy pocas veces actua por conviccion sincera. Por lo regular su conducta es consecuencia de la frustracion de no haber logrado la posicion y reconocimientos que cree merecer. Habitualmente tiende a restarle meritos a sus nuevos asociados, generando una campaña de descredito en la que niega a estos cualquier valor moral.

La frustración de este renegado, su incapacidad para aceptar errores o equivocaciones le hacen un flaco servicio a su nueva causa, no importa cual sea, porque igual se convierte en abanderado de posiciones extremas, como en elemento disolvente de cualquier propósito.

Y por último, y sin que esto signifique que no haya otros tipos de renegados, hay que tener en cuenta al hombre arrepentido, al individuo contrito, que tal vez erró y hasta abusó por sus convicciones, pero que su toma de consciencia le da fuerzas para correr los riesgos de la rectificación.

Termino escribiendo sobre ese individuo que fue capaz de vejar y humillar; que trabajó, cantó, pintó, escribió, delató, persiguió, encarceló y hasta mató sin dejar de arriesgarse y sacrificarse por creer en la causa que asumió, pero que al recapacitar y comprender la dimensión de su equivocación, está dispuesto a enmendar los errores, soportando la represion, iendo a prision y hasta morir o matar por reparar la lesiones que infrigio a la sociedad y al pais. Esos, aunque nunca podran disfrutar de la admiración de sus victimas pueden llegar a ser respetado por los que le combatieron. Porque sin duda alguna si una accion requiere valor y entereza es la reevaluacion de las acciones, y la rectificacion de estas, asumiendo en la nueva encomienda los riesgos que sean necesarios.


Pedro Corzo, Periodista y Escritor. Director del Instituto de la Memoria Historica Cubana contra el Totalitarismo.


Back

 

 
 


Home  | Membership | Documents & Letters | Links  | Forum  |  Donations | Search


NET FOR CUBA INTERNATIONAL
http://www.netforcuba.org
All Rights Reserved  ©