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PEDRO CORZO
La Globalizacion del Terror y America Latina.
E-Mail: petercorzo@msn.com
Durante años las democracias del
hemisferio han estado amenazadas por la gestión desestabilizadora de un país
de estructura totalitaria y expansionista. Cuba, incentivo y subsidio la
subversión por medio de las armas o la desinformación, logrando intimidar
gobiernos, y en ocasiones llegó a materializar sus propósitos de conquistar
el poder político.
Para conquistar el poder la subversión recurrió a las armas y al terror,
pero en realidad la mayoría de las organizaciones subversivas creían en la
confrontación directa para llegar al control del poder político. Por
supuesto que también recurrieron a los atentados, al secuestro y al crimen,
pero es justo decir que no fue la regla sino la excepción. Los actos
terroristas rápidamente concitaron el repudio del país donde se efectuaba
ese tipo de operación, y la comunidad nacional condenaban firmemente esas
actividades.
Mientras en nuestro continente la subversión era la fórmula política de los
grupos militantes, se aprecia que en Europa y Asia a partir de la década del
60 y el 70, junto a la acción subversiva inspirada por ideologías políticas,
particularmente el marxismo, resurge el Terror como la variante estratégica
fundamental para la toma del poder.
El secuestro y asesinato del industrial Hans Martín Schleyer en 1977 por
parte de la Facción del Ejército Rojo Alemán, el asesinato del premier Aldo
Moro en 1978 por las Brigadas Rojas, junto a la explosión en la estación de
Bolonia en 1980, marcaron pautas terribles en esos años. A estas acciones se
suma una variante del terrorismo de estado, mas allas de las fronteras
nacionales, practicado por el gobierno de Corea del Norte en Rangún,
Birmania, y en otro atentado contra un avión de pasajeros de la compañía
aérea de Corea del Sur.
En este periódo también se reactivan organizaciones árabes que estaban
inspiradas en un fiero nacionalismo aderezado con valoraciones ideológicas y
religiosas. Estas agrupaciones realizaron decenas de actos de terror, como
el asesinato de deportistas israelíes en las Olimpiadas de Munich, 1972, y
la voladura del vuelo 103 de Pan Am en Lokerbie, Escocia en 1988, en la que
el gobierno de Libia, dirigido por Muamar Khadafi cumplió un rol importante.
En América Latina durante todos esos años la subversión se mantuvo en sus
corredores habituales. El conflicto armado siguió siendo el medio mas usado
por las agrupaciones políticas opositoras. La mayor parte de estas fuerzas
desarrollaron su tarea en las montañas o en guerrillas urbanas que atacaban
por lo regular objetivos militares.
El secuestro y asesinato por la insurgencia izquierdista guatemalteca del
embajador alemán Karl Maria von Spreti, abril de 1970 y las ejecuciones con
el propósito de causar terror contra el general argentino Eugenio Aramburu y
el asesor norteamericano en Uruguay, Dan Mitrione, también en 1970, eran
acciones poco comunes en los grupos subversivos latinoamericanos.
Sin embargo se puede apreciar que las estrategias de las organizaciones
subversivas del hemisferio empiezan a cambiar a partir de los años ochentas.
A partir de esa fecha las prácticas terroristas se incorporan al arsenal
subversivo como un instrumento privilegiado por sus conductores.
Organizaciones como Sendero Luminoso, el Movimiento Tupac-Amaruc en el Perú,
y las fuerzas guerrilleras y paramilitares de Colombia, se transformaron en
unidades terroristas similares a las que asolaron Europa en las mencionadas
décadas.
Pero en particular dos actos terrorista debieron alertar sobre la renovada
presencia de estos elementos en el continente y fueron las operaciones
contra la embajada de Israel en Buenos Aires, 1992, y la voladura de un
centro mutual judía, AMIA, en Argentina, 1994, hechos que debieron hacernos
apreciar que el terrorismo en su expresión globalizada había hecho acto de
presencia en el nuevo continente.
Otro incidente que evidencia la presencia de terroristas transnacionales
entre nosotros es la detención en la zona de distensión del Caguán,
Colombia, de elementos del IRA, y las posteriores informaciones de que en
esa área también hay partidarios del ETA, vasco, y de otras organizaciones
identificadas como terroristas.
Lamentablemente América Latina no puede sustraerse de los efectos nocivos de
la globalización de este fenomeno moderno llamado terrorismo, porque sus
practicantes asumen el desarrollo tecnológico como elemento que favorece su
labor de destrucción en el continente, pudiendo èste convertirse en un campo
de operaciones, pero también en un traspatio donde se preparen nuevos
crímenes contra otras naciones.
Es importante señalar que grupos mafiosos del narcotráfico y de otras
agrupaciones orientadas al crimén común, también han practicado el
terrorismo, como han sido las acciones ejecutadas por carteles de la droga
colombianos que pretenden amedrentar al pueblo e intimidar al gobierno.
En el presente según un mapa elaborado por el Departamento de Estados de
Estados Unidos las organizaciones terroristas están presente en todo el
mundo a excepción de Centroamérica, América del Norte y Australia, y
geográficamente el área de mayor densidad de terroristas es el Medio
Oriente.
También es en el Medio Oriente donde se aprecia una practica sistematizada
del terror, con el agregado de que quienes ejecutan estas acciones no están
influenciado por un pensamiento político sino por una visión religiosa muy
particular. Estos terroristas son los únicos que incluyen la inmolación en
sus acciones porque consideran que con esto alcanzan la Utopía que les
prometen sus lideres.
Por otra partel las armas de los terroristas son diversas, pueden ser
primitivas o de una sofisticación solo capaz de procesarla individuos
especialmente preparados para ese propósito. Fusiles ametralladoras,
explosivas plásticos como el Sentex o C/4, y hasta bombas compuestas por
productos totalmente inofensivos cuando no están mezclados, son recursos
propios del terrorista globalizado.
Pero el arsenal del terrorista tiende a proyectarse hacia el uso de armas de
destrucción masiva, particularmente de armas biológicas y químicas.
Recordemos el gas Sarin utilizado por la secta Aoum en Tokio en 1995 que
mato una decenas de personas y afecto a miles, y es de prever que, estas y
otras agrupaciones, tengan capacidad para utilizar artefactos nucleares en
sus practicas horrendas.
El terrorismo se ha globalizado de tal manera que las organizaciones
terroristas colaboran estrechamente entre ellas, intercambian armas,
experiencias y recursos como si fuesen estados constituidos en cumplimiento
de obligaciones internacionales.
Los campos en los que se preparan para cometer sus acciones criminales están
distribuidos por el mundo al igual que su capacidad de accionar un atentado
se extiende a todo el orbe. Sus recurso los manejan a través de la banca
internacional y también tienen operativos y simpatizantes en los propios
países que han convertido en objetivos.
La transnacionalizacion del terror es el principal reto que enfrentan las
democracias en el siglo XXI. El enemigo tiene rostro pero lo cambia con
frecuencia. El enemigo puede comerciar y hasta recibir una ayuda humanitaria
de nuestra parte en el mismo momento que se esta preparando para
destruirnos. El enemigo no comparte nuestra moral ni sufre crisis etica. El
enemigo esta frente a nosotros y no lo vemos. Es capaz de mimetizarse, ser
uno de nosotros hasta que logre nuestra extinción.
Pero esto no es primera vez que ocurre en la historia. Solo los métodos han
cambiado y la modernidad de las armas los hace mas letales. Es la permanente
lucha entre las civilizaciones, el choque entre conceptos totalmente
adversos sobre el sentido de la vida y la trascendencia del hombre. Cierto
que los métodos de hoy son mas crueles, mas devastadores pero también hay
mas recursos para enfrentarlo. Usemos nuestra inventiva, demostremos que
estamos en capacidad de ocupar la primera trinchera para destruir a los que
enfrentan nuestra civilización.
Recordemos que los nazis intentaron destruir el Judaísmo, y el Comunismo se
propuso acabar con las formas de vida de Occidente y no lo lograron. El
nazismo y el comunismo, este ultimo una especie de religión también, se
extendieron por el mundo y a pesar de sus esfuerzos fracasaron en sus
proyectos. Estos son solo dos ejemplos de los muchos intentos en la Historia
de grupo de Iluminados que pretendieron imponer sus conceptos a través de la
fuerza y el terror
Hay que intentar ser justo e imparcial, yo que no soy creyente solo puedo
encontrar en una fuerte revisión Historica un solo Grupo de Iluminados que
lograron en gran medida cambiar el mundo y sus valores. Solo un reducido
grupo de hombres y mujeres a través de la dedicación y el ejemplo, con
tolerancia y comprensión para el adversario y hasta para el enemigo, pudo en
los tiempos de la crucifixión y los leones convertir a sus rivales. Un grupo
de hombres y mujeres que también en mi opinión se inmolaron por sus
creencias pero que no cometieron crímenes por ellas. Aquellos cristianos
primitivos podrían ser suicidas, pero nunca asesinos.
Pedro Corzo.
Director del Instituto de la Memoria Historica Cubana Contra
el Totalitarismo.
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