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PEDRO CORZO
La Concertación Totalitaria.
E-Mail: petercorzo@msn.com
Es evidente que fuerzas políticas, algunas de
ellas presentes en diferentes gobiernos, tienen una inclinación al control
absoluto del poder. El hecho de que las condiciones del mundo moderno no lo
hagan posible, o lo dificulten en extremo, no significa que su Utopía, su
proyecto ideal de establecer una sociedad de valores absolutos haya
declinado. Trabajan para cambiar al mundo, lo hacen con denuedo, mucha
voluntad, y lamentablemente a veces tienen éxito.
Pero por supuesto a esa voluntad totalitaria hay que sumar el oportunismo y
simpleza de pensamiento y acción de no pocos de los que se les oponen. La
oposición al totalitarismo a veces queda por debajo de sus posibilidades.
Afectan infinidad de factores: Ambiciones personales, intereses políticos,
espíritu sectario, aliados inseguros y la miopía estratégica de la que
adolecen algunos dirigentes democráticos.
Ejemplos sobran. Fidel Castro, tiene un control total de la sociedad cubana.
Su autoridad es tan intensa y extensa que en muchas ocasiones reflejos de la
misma son absorbidos por los que están fuera del país. La capacidad de
intimidación del régimen cubano trasciende las fronteras. También su
capacidad de premiar, con privilegios o prisiones, es un factor que logra
controlar a la mayoría de aquellos que no están de acuerdo con sus
propuestas y acciones.
Por décadas, sin importar la situación económica de país ni las condiciones
de vida de la ciudadanía, el régimen ha sido prodigo con aliados reales y
potenciales. Ha sido capaz de generar una clientela política, de estructurar
movimientos afines que en foros internacionales y en gestiones políticas de
diferentes países han podido orquestar instrumentos de presión que favorecen
al régimen de La Habana.
Si es una realidad que las campañas desestabilizadoras que patrocino Fidel
Castro en las décadas de los 60, 70 y 80 fracasaron, también es cierto que
esas actividades le proporcionaron contactos y relaciones bien comprometidas
con un proceso que favorece el establecimiento de sociedades iguales o
similares a la que existe en Cuba.
Un ejemplo de la sobre vivencia de aquellos nexos iniciales fue el Foro de
Sau Paulo, que aunque no paso de ser un pálido reflejo de lo que promovía
permitió que la caballería antidemocrática y contraria a los valores
occidentales corriese por los campos y ciudades latinoamericanas agitando la
vieja bandera de cambios a un mundo mas justo, un mundo en el que todos
perderíamos derechos y se igualaría la pobreza. Otro experi mento fue el
Foro Social de Porto Alegre, menos agresivo, pero muy útil en detectar
factores que pueden ser usados en actividades más comprometedoras. Ese Foro,
interpretando el nuevo discurso, esta impulsando una Coordinadora Andina de
Indígenas que podría convertirse en un eficiente instrumento de
desestabilización.
Recientemente indígenas de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador,
Perú constituyeron la Primera Coordinadora Andina de Organizaciones
Indígenas de América del Sur [1]. La institución fue creada en un congreso
que se celebro en Cuzco e hizo acto de presencia por medio de un comunicado
llamado “Declaración de Cuzco”. La agenda que promueve la Coordinadora se
expresa contra el libre comercio y todos los aspectos que se identifican con
la Globalización. También hacen un llamado de solidaridad con los gobiernos
de Cuba, Bolivia y Venezuela. Los grupos de indígenas más activos fueron los
de Ecuador y Bolivia.
Ese fracaso no causo desconcierto. La mezcla de una ideología de odio con el
aderezo de la frustración, envidia y desencanto de muchos no ceso en su
cocción. El terror siguió cabalgando. La Habana era la matriz pero los
óvulos llegaban de muchas partes. Ya Moscú no pagaba las cuentas, pero los
propósitos no desaparecían. Se “inventaba” para procurar fondos. Fundaciones,
y generosas organizaciones no gubernamentales que eran sanas vestiduras de
malas intenciones se acercarían a corporaciones millonarias, desesperadas
por ser confiscadas y ver muertos, o en prisión, a su junta de directores.
El camino parecía más arduo, pero también más plural en eso de buscar
recursos. Otra ventaja. No se contraían compromisos, no había una gran
potencia detrás que dictase que hacer y como hacer las cosas. El tiempo paso,
y hubo un destello de luz que con mucha habilidad capto el totalitarismo
cubano. Un ruido de fusiles ametralladores en una vieja aspiración castrista,
Venezuela, permitía avizorar el luminoso futuro.
El mayor Hugo Chávez Frías había intentado dar un golpe de estado contra una
de las democracias más antigua del continente. El golpe fracaso, pero como
la clase gobernante aparentemente no tenia una clara conciencia del peligro
siguió jugando con fuego, y le permitió al comandante Chávez participar en
actividades políticas. La historia es larga y muy ricas en detalles pero en
resumen el desencanto de un amplio sector del pueblo de Venezuela y la falta
de visión de los políticos tradicionales permitieron que Chávez asumiese la
primera magistratura de la nación en comicios democráticos y pluralista.
En poco tiempo la agenda del presidente Chávez se hizo pública. Promovió un
cambio de la Carta Magna, se aproximo al Mar de la Felicidad de Cuba y
genero una pugnacidad con la sociedad civil venezolana con el fin de
fracturarla y pescar en sus despojos.
El movimiento sindical, la libertad de prensa y el empresariado fueron
objetivos destacados. Avanzo hasta establecer un verdadero centralismo
democrático:
Controla el Poder Judicial, la Asamblea Legislativa, el Poder Electoral y ha
logrado crear un empresariado a fin a sus proyectos y una red de medios
informativos oficiales que espera sustituir a los acosados medios
independientes.
El presidente Chávez asumió como propio el proyecto totalitario. Algunos
dicen que era un durmiente. Un compañero de viajes que estaba esperando la
oportunidad de salir del closet y participar en la gesta revolucionaria. Su
aproximación a Castro es calificada por entendidos en esas cosas de la mente
como dependencia sicológica, pero para otros su manifiesta admiración por el
dictador insular es una manera de auto declararse heredero del Proyecto de
una América cesariana en la que no existan legisladores sino pretores,
centuriones que cumplan la voluntad del Caudillo.
Pero más allá de una u otra realidad, sin excluir otras especulaciones, Hugo
Chávez para muchos se ha convertido en el principal operativo político del
viejo proyecto castrista. Es la espada, como diría Herbert Marcusse, del
Zeus caribeño. Después de Chávez el régimen cubano cobro un nuevo aire, al
extremo, sin entrar en detalles que no corresponden a este trabajo, que
suspendió las tímidas reformas que se había visto obligado a realizar para
sobrevivir después del fin de la Utopía Soviética.
Con Chávez se hizo posible despertar los viejos sueños. Se le quito un poco
de polvo al viejo discurso antiimperialista. La antiglobalizaciòn se
convirtió en punto capital de la nueva estrategia. Las armas, por lo menos
en este periodo, conservaron su grasa protectora.
Las formulas desestabilizadoras no son nuevas. En alguna medida reproducían
las que habían aplicado los viejos partidos comunistas: manifestaciones
populares, huelgas, desacreditar las fuerzas políticas y la identificación
de un enemigo nacional. Por otra parte el discurso de la lucha de clase
perdía algo de su histórico brillo, pero era hábilmente sustituido por el de
la reivindicación indígena.
La asociación Castro- Chávez evidentemente ha resultado exitosa. Este cóctel
ha logrado embriagar a sus partidarios en varios países, aunque en unos han
tenido más éxitos que otros.
Un ejemplo del éxito es Evo Morales quien gracias a la Concertación Castro-
Chávez, dejo de ser un líder local para alcanzar el estrellato en su natal
Bolivia. Desestabilizo el país, fue el motor de la caída de más de un
gobierno.
Un denominador común entre Fidel Castro, Hugo Chávez y Evo Morales es que
son mesiánicos, personas iluminadas y con proyección internacional. Los tres
tienen un discurso expansionista y se esfuerzan por crear la imagen de que
son objetivos de cualquier patraña internacional.
Morales, tal vez el mas modesto de los tres en eso de ambicionar al mundo
dijo en [2] “Los movimientos indígenas latinoamericanos estamos avanzando no
sólo para liberarnos sino para caminar junto a los otros pueblos y
liberarlos. No somos excluyentes ni vengativos, por eso hemos llegado a la
presidencia de Bolivia, para resolver los problemas de todos”. Discursos que
con textos diferentes y lugares distintos han pronunciado tanto Chávez como
Castro.
Morales, aparenta seguir los pasos de sus mentores. Esta tratando de
“refundar” al país con una nueva Carta Magna, esta incentivando las
diferencias sociales y se opone a gobierno regionales con mayor
independencia. Morales es también el promotor de una especie de
internacionalismo indigenista. Ha procurado integrar a los movimientos
indigenistas de varios países del sur y sobreponer esta integración a la
nación misma, es el viejo cuento de que los obreros no tienen Patria y deben
conformar una clase internacional que defienda sus intereses.
Otro dirigente providencial es Daniel Ortega que se prepara con su Frente
Sandinista a asaltar la primera magistratura de su país una vez más.
Nicaragua de asumir Ortega la presidencia seria una lanza de la penetración
de la Concertación Totalitaria en toda Centroamérica, una región donde
todavía persisten focos desestabilizadores con vasta experiencia en la
guerra irregular.
Por supuesto que la Concertación a que nos referimos tiene dioses menores
que aun no han tomado el poder pero que están al acecho del mismo.
Ecuador es un objetivo cercano. En ese país se han apreciado problemas de
gobernabilidad desde hace varios años. El derrocamiento de Lucio Gutiérrez,
2005, fue un ejemplo directo. En el presente una denominada Juventud
Bolivariana Alfarista con su líder Marcelo Larrea aparenta ser la punta de
lanza de la Concertación en la patria de Eloy Alfaro.
Tal vez el mejor ejemplo sea el del peruano Ollanta Humala quien al final de
una contienda electoral en la que fue fácil apreciar que junto al futuro
político del Perú se debatía la capacidad de influencias de la Concertación,
modifico sustancialmente su discurso y en cierta medida se distancio del
padrinazgo de Hugo Chávez. Pero la realidad es que fue una estrategia, una
maniobra que han desmentido sus frecuentes viajes a Bolivia, sus contactos
con Caracas y su última visita a La Habana para someterse a una sencilla
operación.
Otros dirigentes políticos latinoamericanos como el presidente argentino
Néstor Kichner y el mexicano Manuel López Obrador, tienen, según numerosos
analistas sus veleidades totalitarias bajo control por la fortaleza
institucional de sus respectivos países, que aunque distan mucho de ser
perfectas son evidentemente mas sólidas que las de los países anteriormente
mencionados.
Lo de Manuel López Obrador en México demanda una especial atención si
tenemos en cuenta que anuncio que se recrudecerá la resistencia civil contra
el presunto fraude electoral. Esto hace pensar en Evo Morales que provoco un
nivel de ingobernabilidad tan grande en su país que derroco al gobierno de
Gonzalo Sánchez de Losada.
La Concertación Totalitaria es una realidad peligrosa porque como decían los
castro marxistas cubanos de los 60, las condiciones subjetivas están dadas,
pobreza, inseguridad social, etc., y las objetivas están constantes y
sonantes en las arcas del presidente Hugo Chávez.
La Cumbre del Mercosur en la ciudad de Córdoba, Argentina, marco un hito en
el proyecto de la troica Castro, Morales y Chávez. Este último tiene
petrodólares suficientes para convencer a los fundadores del Mercado Común
del Sur de la conveniencia de la integración de Cuba y Bolivia y los
mandatarios sureños estiman que el bolivariano solo tiene dinero, y no el
suficiente talento para ponerles la soga al cuello. Algo axial paso en Cuba
.
La reunión de la Cumbre de los Pueblos, paralela a la cumbre del Mercosur,
demuestra que la troica no tiene ninguna ponderación. Promueven el conflicto
social hasta en la casa del huésped. Tanto Castro como Chávez aludieron a lo
que algunos llaman la Revolución de Córdoba de 1918. El presidente
sudamericano llego a decir "En Córdoba nació un nuevo Mercosur: hemos
derrotado al ALCA.........con la entrada de Venezuela, el Mercosur tiene la
fuente de petróleo más grande del mundo y deben saber ustedes que la
prioridad es para los países del bloque regional" Esta es una propuesta
expansionista que busca clientes políticos para un proyecto en el que la
agenda no incluye el concepto libertad.
El expansionismo castro-chavista es multicolor. Se sostiene en cualquier
punto de vista que enfrente la Globalización o cualquier proyecto que
promuevan los Estados Unidos. También trasciende las fronteras del
hemisferio, no para servir de trampolín a las pretensiones de otra gran
potencia como hiciera Castro en las Guerras Africanas, sino para generar
numerosos puntos de fricción en los que Estados Unidos y sus aliados se vean
envueltos. En alguna medida están reeditando el “uno, dos, tres Viet Nam” de
Ernesto Guevara.
Pedro Corzo
Julio 2006.
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