|
OSWALDO PAYÁ SARDIÑAS
Y EL PROYECTO VARELA
La lucha pacífica por la apertura democrática en Cuba
© 2003 KONRAD - ADENAUER - STIFTUNG A.C. y FUNDACIÓN
CADAL
Konrad - Adenauer - Stiftung A.C.
Suipacha1175 piso 3º
C1008AAW - Buenos Aires, República Argentina
e-mail: info@kas.org.ar
www.kas.org.ar
Fundación CADAL
Av. Roque Sáenz Peña 628 piso 2º Oficina R
C1035AAO - Buenos Aires, República Argentina
e-mail: centro@cadal.org
www.cadal.org
ISBN en trámite
Impreso en Agencia CID
Av. de Mayo 666 piso 2º
1035 - Buenos Aires, República Argentina
Impreso en Argentina - Printed in Argentina
Se permite la reproducción total o parcial citando la fuente.
Indice
-Introducción
Por Gabriel Salvia y Hans
Blomeier...........................................7
-Oswaldo José Payá Sardiñas: el arquitecto del Proyecto Varela
Por Regis
Iglesias......................................................................13
-Carta al Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular
Por Oswaldo Payá
Sardiñas......................................................23
-Fundamentación del Proyecto Varela
Por Oswaldo Payá
Sardiñas......................................................27
-El Proyecto Varela y la movilización de la sociedad civil en Cuba
Por Janisset
Rivero....................................................................41
Introducción
Por Gabriel Salvia y Hans Blomeier El 10 de mayo de 2002 un grupo de
ciudadanos cubanos, encabezados por Oswaldo Payá Sardiñas, sorprendieron
gratamente al mundo democrático al presentar ante la Asamblea Nacional del
Poder Popular de Cuba un proyecto de referéndum que se denominó “Proyecto
Varela”. Como lo tituló el diario “La Nación” de Buenos Aires, este hecho
representó un “desafío sin precedente para el régimen castrista”.
Pocos días después de la presentación del Proyecto Varela, el ex presidente
norteamericano Jimmy Carter durante su visita a Cuba brindó una conferencia
en la Universidad de La Habana, ante la presencia del dictador Castro, en la
cual mencionó favorablemente el Proyecto Varela y recomendó su difusión.
Esta fue la única vez que los habitantes de Cuba escucharían hablar del
Proyecto Varela en los medios oficiales.
Al cumplirse un año de la presentación de dicha iniciativa consistente en
11.020 firmas, de las diez mil requeridas por la constitución socialista
vigente, el gobierno cubano respondió primero con una parodia de referéndum
que declara al sistema político de Cuba como inamovible y, posteriormente,
con una ola de detenciones masivas a opositores pacíficos. Entre los 76
detenidos se encontraban varios impulsores del Proyecto Varela y miembros
del Movimiento Cristiano de Liberación que lidera Oswaldo Payá Sardiñas. Al
respecto, en una entrevista realizada el 18 de abril de 2003 por Gilberto
Figueredo Álvarez, director de la Revista Cartas de Cuba, Oswaldo Payá
Sardiñas afirmaba lo siguiente:
"Esta ola represiva contra la disidencia, pretende dar un golpe mortal a la
disidencia, y para dar ese golpe tiene que dárselo fundamentalmente a la
campaña del Proyecto Varela. Las estadísticas hablan de 76, de los cuales 42
estaban vinculados como coordinadores del Proyecto Varela. El resto, algunos
de ellos aunque no eran Coordinadores del Comité Ciudadano, habían
participado en el Proyecto. También hay personas que se oponían al Proyecto:
periodistas independientes renombrados y reconocidos por su labor.
Si vemos las estadísticas, en las provincias vamos a encontrar por ejemplo:
En Santiago de Cuba, de 7 detenidos,
condenados 6 del Proyecto Varela. En Las Tunas de 6, a 5
del Proyecto Varela. En Villa Clara de 6, a 5 del Proyecto Varela.
En provincia Habana de 5, a 5 del Proyecto Varela. Así, las estadísticas en
las provincias indican que excepto en La Habana - donde hay unos 33 o 34
detenidos - 9 o l0 son del Proyecto Varela. En el resto del país la
represión ha sido para liquidar la dirección del Proyecto Varela.
Pero esto obedece a que el régimen detectó que miles y miles de ciudadanos
seguirán firmando el Proyecto Varela, que hay una necesidad de cambio y el
Proyecto Varela no solo proponía la dirección del cambio que el pueblo
prefiere, sino que hizo que muchos rompieran el miedo. Pienso que eso es lo
que ha puesto en pánico al régimen.
Este es el anuncio de la primavera de Cuba y estos son los prisioneros de la
primavera de Cuba. La primavera, porque es un movimiento del pueblo de
perdida del miedo. No es multitudinario, pero sí tiene una vanguardia que
son esos firmantes del Proyecto Varela. Con esto no excluyo ni quito valor a
aquellos que no estaban involucrados en el Proyecto Varela.
A tantos periodistas independientes, prisioneros por proclamar la verdad, a
un movimiento cívico en Cuba que es más que el Proyecto Varela. El Proyecto
Varela es solo un camino bien definido que vamos a seguir recorriendo en
reclamo desde el pueblo y con el pueblo por los Derechos."
Así, la dictadura más prolongada de América Latina muestra su temor ante la
posibilidad de verse sometida en las urnas al veredicto libre de su pueblo.
Es que el régimen castrista se mantiene únicamente en base a la represión y
el miedo que ejerce sobre sus habitantes. Pero por algo el gobierno cubano
no incluyó en esta nueva ola represiva que se inició el 18 de marzo de 2003,
al principal referente opositor al castrismo que cuenta con un amplio apoyo
de la comunidad internacional.
Oswaldo José Payá Sardiñas, fundador del Movimiento Cristiano de Liberación
y redactor del Proyecto Varela, representa por primera vez una voz opositora
reconocida frente a la dictadura de su país, obteniendo varios
reconocimientos internacionales por su lucha en la defensa de los derechos
humanos y siendo nominado para el Premio Nóbel de la Paz 2003. Por ejemplo,
la noche del lunes 30 de septiembre de 2002, en Washington DC, se llevó a
cabo la XV entrega anual de Premios por la Democracia, W Averell Harriman,
de la Oficina de Asuntos Internacionales del National Democratic Institute.
Quienes recibieron este gran honor fueron la Organización de Estados
Americanos, a través de su Secretario General y el Fundador y máximo
representante del Proyecto Varela, Oswaldo Payá Sardiñas. Este
reconocimiento, es uno de los más importantes que se otorgan en los Estados
Unidos en materia política.
Se otorgan a aquellas instituciones y personajes que luchan
por los valores de la democracia, los derechos humanos y el crecimiento
económico.
Posteriormente, el miércoles 23 de octubre Payá obtuvo el premio Sajarov del
Parlamento Europeo en favor de los derechos humanos y la libertad de
pensamiento. El premio refleja el “reconocimiento a alguien que está
comprometido, desde dentro de Cuba, e incluso con riesgo personal, con la
consecución de una transición democrática pacífica y la devolución de las
libertades fundamentales a sus conciudadanos”, declaró el portavoz del
Partido Popular español, Gerardo Galeote. Para el eurodiputado español José
Ignacio Salafranca, “de la misma manera que Andrei Sajarov fue uno de los
principales representantes de la lucha contra el totalitarismo soviético,
Oswaldo Payá representa en Cuba el símbolo por la lucha en favor de los
derechos humanos y es el artífice de la coalición de todas las fuerzas de la
oposición en favor de una transición democrática y no violenta al régimen de
Fidel Castro”. El premio Sajarov ha sido otorgado a personalidades como el
ex presidente sudafricano Nelson Mandela, el presidente de Timor Oriental,
Xanana Gusmao y el líder albanokosovar Ibrahim Rugova y la plataforma
ciudadana vasca Basta Ya.
Menos de 24 horas después de ser galardonado con el premio
Sajarov, la Universidad de Miami (UM) otorgó a Oswaldo Payá
Sardiñas un doctorado honoris causa en Letras y Humanidades. Y en Suecia se
conformó el Comité Escandinavo por el Premio Nobel de la Paz 2003 a Payá,
con las siguientes personas: Birger Thuresson, Erik Jennische, Helen
Richard, Alexis Gainza, Carlos Estefania, Jesus Hernandez, Hanna Hellquist,
Peter Götell, Fredrik Malm, Johan Karlsson, Henrik G. Ehrenberg, Douglas
Brommesson, Eric Erfors, Anders Malmsten, Erik Ullenhag, Helena Söderqvist,
Jakob Forssmed, Göran Holmström, Nadine Ericson, Henrik Friberg, Carl B.
Hamilton y Madeleine Sjöstedt.
La figura de Payá y la iniciativa del Proyecto Varela también en cuentran un
amplio respaldo en el exilio cubano de Miami. Según una encuesta comisionada
por el Grupo de Estudios Cubanos (GEC) el 68 por ciento de los exiliados
cree que el Proyecto Varela es una buena idea, mientras el 23 sostiene una
opinión contraria, según el sondeo. Además, una vez que se les explica a los
encuestados en qué consiste la iniciativa, la cifra de aprobación sube a 82
por ciento y los detractores bajan al 10 por ciento.
Sin embargo, a Oswaldo Payá y al Proyecto Varela le falta todavía contar con
un mayor respaldo de la comunidad democrática de América Latina. Por eso,
este texto pretende informar a la opinión pública latinoamericana sobre esta
realidad cubana que promueve la democracia y el respeto a los derechos
humanos. Pero también es un homenaje a Oswaldo Payá Sardiñas y a todos los
activistas pacíficos que vienen luchando por la vigencia en Cuba de
principios
reconocidos en todos los países civilizados del mundo. Y en
estos momentos, esta publicación es además un respaldo a todos aquellos que
en Cuba son perseguidos, intimidados, detenidos, condenados, encarcelados, y
expulsados de universidades y lugares de trabajo por apoyar el Proyecto
Varela o por promover por otras vías pacíficas la apertura democrática de
Cuba. Cabe destacar que entre los detenidos se encuentra Regis Iglesia, el
autor de la biografía de Payá que se incluye en esta publicación.
Esperamos con este humilde aporte contribuir al reconocimiento del esfuerzo
que realiza la incipiente sociedad civil cubana y sumar así nuevas
adhesiones de solidaridad internacional por el respeto a las libertades
fundamentales en ese país.
Oswaldo José Payá Sardiñas:
El arquitecto del Proyecto Varela
Por Regis Iglesias
Oswaldo José Payá Sardiñas nació el 29 de febrero del año 1952 y es el
quinto de siete hermanos. Su padre, Alejandro Payá, entonces era un pequeño
comerciante y su madre, Iradia Sardiñas educó a todos sus hijos en el amor y
la fe católica que ella profesaba. Por línea paterna la familia Payá había
emigrado a Cuba en el principio del siglo XX. Sus abuelos maternos eran
cubanos emprendedores que aprovechaban las oportunidades de entonces para
con
cierto éxito echar a andar un comercio. Nunca la familia Payá
Sardiñas tuvo vínculos con los gobiernos de turno ni con la dictadura de
Fulgencio Batista.
Oswaldo estudió en una escuela pública primaria en el barrio habanero del
Cerro. Más tarde se matriculó en la Escuela Católica de los Hermanos
Maristas (Champagnat), hasta que el nuevo gobierno revolucionario intervino
y cerró esa prestigiosa institución.
Empezaron años difíciles y de persecución, pues su familia es
marcada por el régimen Castrista desde los primeros momentos por no mostrar
simpatías a la ideología comunista y por su pertenencia a la Iglesia
Católica. En el 1961 durante los sucesos de Bahía de Cochinos (Playa Girón)
sufre, junto a su familia el primer Progrón, o lo que después se llamarían
"actos de repudio".
Una turba bien organizada con altavoces, formada por milicianos y agentes se
sitúa frente a su casa y durante un largo rato amenaza, ofende y grita
"paredón", tiran algunas piedras y aterrorizan a las mujeres y niños que
permanecían en la casa. Todos los hombres de la familia estaban detenidos y
la madre con seis hijos entonces soporta estas jornadas de terror que los
marcaría para siempre. Su familia vive vigilada permanentemente y marcada
como "gusanos", que fue el estigma que el régimen ponía a los no
incondicionales. Durante la época de persecución mas cruenta permanecen
Oswaldo y su familia totalmente integrados a la Iglesia y por lo tanto
señalados y excluidos. Su casa siempre, y desde entonces,
ha permanecido vigilada y en ocasiones ha sido allanada.
En la escuela primaria se instaura como norma la pertenencia a la Unión de
Pioneros (preámbulo de la Unión de Jóvenes
Comunistas). Oswaldo es el único alumno que se niega a pertenecer, por lo
que algunos de sus profesores lo señalan y lo estigmatizan.
En su época de estudiante de secundaria es señalado y
vigilado. Después de la invasión en la ahora desaparecida Checoslovaquia,
genera en su escuela un ambiente de simpatía hacia los checos y critica
abiertamente a los invasores soviéticos. Fidel Castro es el único gobernante
en el Hemisferio Occidental que apoyó esta invasión. Oswaldo es acusado de
ser el "líder" de los estudiantes que apoyaban a los checos por las
autoridades de la escuela, que para entonces actuaban al estilo policíaco.
Muchos de sus compañeros responden solidariamente y no niegan su
inconformidad con la "revolución", cuestión que es interpretada como un
peligro.
Su comportamiento abiertamente crítico del régimen le cuesta su libertad y
es enviado a un campamento de castigo, con trabajo forzado, bajo las leyes
del Servicio Militar en mayo de 1969. Trabaja en las canteras de Isla de
Pinos, llamada hoy Isla de la Juventud, que se encuentra en la parte
sud-occidental de la Isla principal. Más tarde, durante la llamada "zafra de
los diez millones", es enviado a los campos de caña en la Provincia de
Camagüey bajo unas condiciones infrahumanas. Lo castigan reiteradamente,
llegando a dejarlo en los cañaverales durante 18 horas diarias por no
aceptar el régimen de trabajo. Lo trasladan reiteradamente por considerarlo
"instigador" y un mal ejemplo para los confinados
que están sometidos. Finalmente lo regresan a la Isla de Pinos. Allí
permanece hasta 1972. La Isla de Pinos se convierte en una gran prisión de
donde no podían salir sin un pase temporal y donde debían trabajar 60 horas
semanales bajo un trato brutal. Durante ese tiempo el obispo de la Habana
Monseñor Francisco Oves, le da las llaves de la Iglesia a la que sólo
asistían dos o tres ancianos.
Allí vive, mientras trabaja en las canteras, trabaja en la iglesia, predica,
lleva la comunión a los enfermos. Pone la casa de la Iglesia a disposición
de muchos confinados y sirve de hogar para éstos, no importa cual fuera su
creencia. También los no creyentes asisten junto a muchos de los jóvenes
confinados. Esta situación se convierte en un hecho insoportable para la
contrainteligencia militar que por varias veces lo interrogó y lo fichó.
Logra estudiar en una escuela nocturna, donde el director le permite hacer
asignaturas
y así logró realizar el Preuniversitario.
En 1972 puede regresar a su casa. Poco después se matricula en la
Universidad de La Habana en la carrera de Licenciatura en Física. Allí
también es señalado por ser cristiano práctico y manifestar que no era y
nunca sería marxista, postura impensable para cualquier estudiante en
aquella época. Es discriminado inclusive en el plano docente y debido a esta
situación es obligado a dejar la escuela diurna. Puede matricularse en un
centro nocturno para continuar la carrera de pedagogía en Física, gracias a
amigos que le facilitan este trámite sin presentar los avales de los centros
de trabajo. Reiteradamente busca trabajo y no le aceptan en ninguno,
ya que en aquel tiempo el Partido Comunista Cubano ("PCC") a
través de su departamento llamado de "Cuadros" decidía, como ahora, quien
puede o no trabajar. Logra que lo acepten como ayudante en una carpintería
en la ocupación de menor escala y haciendo la labor más humilde. Tiempo
después logra trabajar como profesor y matricular también en centros
nocturnos las asignaturas para completar la carrera de ingeniero en
telecomunicaciones.
Tiene que abandonar el trabajo como profesor de preuniversitario por no
cumplir las exigencias de adoctrinar políticamente a los alumnos y hablarles
con un lenguaje y valores diferentes. Su hermano menor, alumno de la misma
escuela es privado del derecho a estudiar en la universidad por problemas
llamados políticos-ideológicos.
Otros hermanos de Oswaldo también fueron expulsados
de la Universidad por la misma razón. En 1980 familiares residentes en
Miami, vienen a buscarlo, por el puerto de Mariel, pero se niega a emigrar.
Aunque de su familia nadie quiere emigrar, los cuerpos represivos y el PCC
organizan nuevos actos de repudio contra su casa, en la cual se refugian
varias veces otros perseguidos por las turbas. Por esta razón la casa de
Oswaldo es asediada.
En los primeros años de la década de los ochenta comienza a trabajar en
Salud Pública como especialista en equipos
electromédicos. Le mantienen constantemente vigilado y acosado.
Los agentes represivos comienzan a hacerle "visitas" en su
centro de trabajo. Le vigilan de cerca y de lejos. Llegan a detenerlo en una
ocasión en la calle mientras se dirigía a un Hospital donde debía trabajar
arreglando un importante equipo médico descompuesto. En muchas ocasiones la
Seguridad del Estado lo persigue por la calle con varios autos, mientras
Payá transita en bicicleta, lo acompañan a la Iglesia, al trabajo, los
agentes se apostan en la misma puerta de la casa, piden identificación a
cualquiera que se le acerca. Es un cerco, es como estar prisionero en la
calle. Este tipo de asedio se ha repetido muchas veces y a veces dura tres y
cuatro días sin que 6 u 8 agentes no se alejen de él más de 2 ó 3 metros.
Comprometido con la Justicia y la Verdad en febrero de 1986 participa como
Delegado por la Diócesis de La Habana en el Encuentro Nacional Eclesial
Cubano (ENEC), a donde llevó el tema, preparado por él, "Fe y Justicia"
donde defendía el derecho de los católicos cubanos a practicar su fe con
absoluta libertad. Libertad que, entonces como hoy, es un anhelo de los
cubanos, y que sólo es posible en un ambiente de justicia y reconciliación.
También llamaba a la Iglesia a defender los derechos de los cubanos y
denunciar las injusticias. Sin embargo, sus palabras sonaron estridentes en
aquel ambiente en el que se apostaban por una cautela y donde la tónica era
de adaptarse al socialismo, pues el totalitarismo, era extendido por Rusia y
Europa Oriental, parciales sempiterno a la Jerarquía.
Ese mismo año contrae matrimonio civil y religioso con Ofelia
Acevedo Maura, ingeniero civil, con quien mantiene un feliz hogar en el que
crecen sus tres hijos, Oswaldo José, hijo de 14 años, Rosa María, 13 y
Reynaldo Isaías, 10.
Nace el Movimiento Cristiano Liberación. En 1987 junto a un grupo de laicos
crea la Peña del Pensamiento Cubano, en la Parroquia del Cerro. Edita Pueblo
de Dios, primera publicación autónoma e independiente que asume la defensa
de las libertades, no sólo de los creyentes, sino de todos los cubanos. En
1988, luego de fuertes presiones de la oficina de asuntos religiosos del
PCC, el Obispo de la Habana Jaime Ortega, prohíbe la publicación y la "Peña
Cristiana". Ese mismo año Payá Sardiñas funda el Movimiento Cristiano
Liberación (MCL) comenzando una nueva etapa de lucha pacífica y civilista
por la reconciliación nacional, sin precedentes hasta entonces en los casi
treinta años de gobierno totalitario en Cuba. Es detenido en marzo de 1990 y
encerrado durante varios días por la policía política del régimen siendo
interrogado y amenazado que, de continuar en su lucha cívica y pacífica,
enfrentaría varios años de prisión.
Posteriormente a su excarcelación Oswaldo Payá y el MCL hacen público un
"Llamamiento al Diálogo Nacional" entre todos los cubanos dentro y fuera de
la Isla. Comienzan una campaña de recogida de 10,000 firmas, con la
intención de darle a esta iniciativa ciudadana carácter de Proyecto de Ley
amparados en el artículo 86 de la Constitución de la República Cubana
vigente, antes de ser reformada parcialmente en 1992.
La campaña de recogida de firmas comenzó con un buen paso a extenderse por
todo el país, hasta que el 11 de junio de 1991 una turba organizada por el
gobierno, asaltó su casa, que había sido abierta por Oswaldo para recoger
las firmas y en momentos en que cientos de ciudadanos comenzaban a visitarle
para respaldar la iniciativa del Dialogo Nacional. Las turbas de elementos
del gobierno y la Seguridad del Estado organizaron un acto de repudio,
asaltaron y saquearon la casa localizada en la calle Santa Teresa #63, en el
barrio del Cerro. Las turbas pintaron frases agresivas en la fachada del
hogar de Payá sin considerar que en ella vivían dos pequeños niños y su
señora esposa quien se encontraba embarazada. La fachada de la casa quedó
con frases, pintadas con asfalto, que decían: "Payá agente de la CIA",
"gusano", "viva Fidel",
"abajo Payá". Los letreros cubrieron la fachada durante cerca de 8 años.
Oswaldo, luego de este acto de crueldad contra su familia, trasladó a su
esposa e hijos a casa de los suegros, quienes les acogieron bondadosamente,
desafiando las presiones de la Seguridad del Estado, y permaneció por ocho
años en un exilio interno perseguido cuerpo a cuerpo, día a día por sujetos
encargados de estos execrables menesteres.
Por primera vez, en 1992, Payá hace publica su intención de
postularse para Diputado a la Asamblea Nacional del Poder
Popular. La respuesta de la Seguridad del Estado fue obstaculizar y evitar
que el líder del MCL ejerciera su derecho constitucional a "ser elegido".
Dos días antes de la llamada Asamblea de la Postulación la policía lo
detiene en su casa y lo lleva custodiado por todo el barrio, para intimidar
a los vecinos. Llevan a Payá a un centro de los "Comités de Defensa de la
Revolución" y allí lo esperan policías miembros del PCC y lo amenazan con
que "correrá la sangre si se presenta en una asamblea". El PCC realiza la
asamblea bajo custodia, sólo durante unos minutos y con sus adeptos.
Payá desde 1992 redacta el "Programa Transitorio" que propone una vía de
conjunto para transformar la sociedad cubana pacíficamente.
En 1993 comienzan nuevamente a recoger firmas para un
referendo sobre el "Programa Transitorio". Los sucesos, que culminaron con
el éxodo del verano de 1994, paralizaron este intento.
Rehén en una Isla, Oswaldo Payá ha sido invitado en varias ocasiones, en el
transcurso de estos años, a viajar a eventos auspiciados por la
Internacional Demócrata Cristiana, y otros foros de Derechos Humanos
celebrados en Polonia, España, Letonia, Venezuela, Chile, México y otros
estados de Europa, América Latina y América del Norte. Fue invitado a la
conferencia de Derechos Humanos de Varsovia en 1998 y no le dejaron salir de
Cuba. Durante todos estos años el gobierno de Cuba le ha impuesto una
prohibición a viajar y regresar a su Patria. Esta prohibición alcanza
también a su señora esposa Ofelia Acevedo Maura, a quien le fue impedido
viajar a España invitada a pasar un curso de la especialidad de hidráulica
en la Universidad de Valencia, después incluso de haber efectuado el pago de
la ignominiosa "Tarjeta Blanca"
que imponen las autoridades cubanas a quienes van a viajar. Su hermano
Alejandro Payá Sardiñas también estuvo restringido de viajar durante la
pasada década de los noventa. Los hermanos de Oswaldo Payá que permanecen
exiliados en los Estados Unidos de América y España han sido impedidos de
viajar a su Patria. La crueldad de las autoridades cubanas no ha tenido
límites con ellos. En agosto del 2000, mientras la madre de Payá Sardiñas
agonizaba luego de una penosa lucha contra el cáncer, sus hermanos
realizaron gestiones ante las autoridades cubanas para visitarla y poder
asistirla en sus momentos finales. Oscar y Reynaldo Payá Sardiñas, hermanos
de Oswaldo, son médicos, pero el régimen tuvo oídos sordos con ellos. Más
aún, "justificaron" su proceder diciéndoles que no se lo permitirían por ser
su hermano "Oswaldo Payá un connotado líder contrarrevolucionario".
Oswaldo, Ofelia y su hijo mayor pudieron viajar a Miami en marzo de 1997 ya
que este último se enfermó gravemente con un coma hepático. Se salva
milagrosamente y regresan a los 30 días a Cuba a pesar de la insistencia de
amigos y familiares para que se quedaran en Estados Unidos de América y de
las facilidades ofrecidas para que también sus dos pequeños hijos que
quedaron en Cuba se reunieran con ellos.
Desde 1995 hace los primeros llamados para que los Estados Unidos levantaran
el embargo en materia de medicinas y alimentos sin condiciones y para que
revisaran su política hacia Cuba. En 1995 participa como uno de los cinco
organizadores de Concilio Cubano, redacta el único documento de unidad que
plasmaba la posición de los miembros del Concilio Cubano. La Seguridad lo
detiene, lo amenaza y le pide que desaliente la reunión. Payá se
niega y le ponen un cerco de agentes de la Seguridad del Estado a su casa
hasta que Concilio no se puede realizar debido a la represión y el derribo
de las avionetas de Hermanos al Rescate en aguas internacionales.
En 1997, junto con otros 10 miembros del MCL, recogen cientos de firmas de
apoyo a sus candidaturas para diputados. Es la primera vez que algunos
ciudadanos se presentan como candidatos con apoyo popular y sin ser del
gobierno. Las comisiones electorales no aceptan esta candidatura.
En 1997 presenta una demanda a la Asamblea Nacional del Poder Popular
demostrando que la ley electoral era antisoberana y anticonstitucional y
reclamando su derogación y cambio por otra ley democrática.
El gobierno a través de la TV y la prensa difama y ofrece una
imagen negativa de Payá, alentando a las provocaciones. Estas provocaciones
continúan hasta el día de hoy. Ejemplo de ello es que sólo días después de
los sucesos del 11 de septiembre en Nueva York, un grupo de agentes y
provocadores, le gritaron en plena calle cuando Payá caminaba con su esposa
y sus dos hijos: "a esos
también hay que acabarlos con una bomba".
Desde 1996 a 1997 redacta el Proyecto Varela. Durante la visita del Papa a
Cuba en 1998 es vigilado y custodiado de cerca por la Seguridad del Estado.
Ese mismo año el MCL lanza públicamente el Proyecto Varela y comienzan a
recoger firmas para un Referendo.
En 1999 redacta el Manifiesto "Todos Unidos" y lo propone a la primera
asamblea de la oposición, realizada bajo fuerte represión, que resultó en un
movimiento de unidad. Es nombrado coordinador de la "Comisión de Relatoría
de Todos Unidos", movimiento que permanece hasta la actualidad. En marzo del
2001 "Todos Unidos" vuelve a lanzar la convocatoria para recoger 10.000
firmas para el Referendo sobre el Proyecto Varela.
El 10 de mayo del 2002 representantes de "Todos Unidos", encabezados por
Oswaldo Payá, entregaron ante la Asamblea del Poder Popular Nacional 11.020
firmas de electores convirtiendo así el Proyecto Varela en un Proyecto de
Ley, bajo la Constitución
Cubana vigente. Esto obliga, bajo la Constitución, a la Asamblea del Poder
Popular a discutir públicamente el Proyecto Varela y votar a favor o en
contra del mismo. Además, el gobierno está obligado a incentivar la
discusión pública del Proyecto Varela por los medios de comunicación masivos
que controla.
La respuesta del régimen Castrista fue de auto-convocar una recogida de
firmas para convertir el aspecto "socialista" de la Constitución vigente en
intocable. Este supuesto proyecto de ley fue presentado y aprobado en la
Asamblea en violación de su propio reglamento ya que el Proyecto Varela por
precedencia tenía que ser considerado primero. El 5 de julio del 2002 la
Asamblea suspende "indefinidamente" su sesión ordinaria para así evitarse
discutir el Proyecto Varela. Los actos de represión han aumentado y la
intransigencia del régimen se hace mayor. Los gestores del Proyecto Varela
continúan recogiendo firmas y el movimiento cívico crece.
Oswaldo Payá recibe un apoyo casi unánime de la comunidad internacional a su
gestión, siendo reconocido por varias entidades como un luchador por la
democracia y los derechos de sus ciudadanos.
El Instituto Nacional Demócrata de Estados Unidos le otorgó
en el 2002 el premio Averell Harriman en la Organización de Estados
Americanos en Washington, D.C. en reconocimiento por su labor con el
Proyecto Varela. Además, el presidente checo Vaclav Havel ha iniciado una
campaña de apoyo para nominar a Oswaldo al Premio Nóbel de la Paz por sus
ejecutorias pacíficas hacia la libertad y democracia en Cuba. En octubre del
2002 el parlamento europeo le otorgó el premio Andrei Sajarov a los derechos
humanos.
Carta al Presidente de la Asamblea Nacional
del Poder Popular
Por Oswaldo Payá Sardiñas
La Habana, 10 de mayo de 2002
Sr. Ricardo Alarcón de Quesada
Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular
Los cubanos, como seres humanos, tenemos derechos que las leyes vigentes no
garantizan, por lo que dichas leyes deben ser transformadas.
La decisión debe ser tomada por el pueblo soberano en
una consulta popular. La Constitución de la República de Cuba, en su
artículo 63 anuncia el derecho ciudadano a dirigir quejas y peticiones a las
autoridades. Le presentamos a usted, como Presidente de la Asamblea Nacional
del Poder Popular, el Proyecto Varela, en su condición de iniciativa de ley,
ya que con la intención de ejercitar esta iniciativa, más de diez mil
ciudadanos electores, han firmado la solicitud de convocatoria a un
Referendo.
Hemos cumplido con el requisito indispensable, exigido por la
Constitución de la Republica, para que una propuesta se convierta en
Proyecto de Ley.
Junto a esta carta le estamos entregando un listado donde aparecen los
nombres, direcciones y números de identidad de once mil veinte (11.020)
electores que firmaron esta solicitud. En el listado, junto a los datos de
cada firmante tiene escrito el código de la boleta en las que firmó. Estas
boletas originales donde firmaron estos electores, también se la estamos
entregando en estas oficinas de la Asamblea Nacional del Poder Popular,
ahora. Cada carta de solicitud o boleta, puede tener la firma y los datos
personales, incluyendo el número de identidad, de hasta diez mil electores.
Hay boletas en las que algunos espacios donde aparecen nombres y datos
personales han sido marcados con la palabra ANULADO, así indicamos que esas
firmas no las presentamos como válidas, son no válidas. En algunos casos
estas anulaciones se deben a falta de claridad en los datos, pero muchas
firmas fueron anuladas debido a que no pudieron ser verificadas en los
datos, pero muchas otras firmas fueron anuladas debido a que no pudieron ser
verificadas ya que instituciones como la Seguridad de Estado han hostigado,
detenido, amenazado y perseguido a los ciudadanos que
participan en esta gestión legal, llegando a incautar arbitrariamente muchas
boletas firmadas. De esta forma violan las leyes y la Constitución.
Le presentamos junto a estos documentos la Fundamentación que exige la
Reglamentación Interna de la Asamblea Nacional del Partido Popular. Los
gestores del proyecto que se presentaron en diversas notarias para solicitar
la declaración jurada que exige ese Reglamento Interno, recibieron la
respuesta de los notarios, de que estos (los notarios) no tenían orientación
de realizar estas declaraciones juradas, que eso no es una práctica y se
negaron a hacerlas.
Algunos de ellos (los notarios) expresaron que todo ciudadano
mayor de 16 años, según la Constitución, tiene la condición de elector
mientras un tribunal no lo inhabilite y que el carné de identidad es
documento probatorio de esta condición de elector. Por esas razones, este
reglamento exige un requisito que se convierte en una obstrucción para el
ejercicio del derecho constitucional. La otra obstrucción, que impide
realizar esos y otros tramites, es la persecución ilegal de la Seguridad del
Estado contra los ciudadanos que son promotores de esta iniciativa. Nosotros
estábamos y
estamos dispuestos a cumplir con todo requisito legal que sea
posible. Demandamos de Usted como Presidente de la Asamblea Nacional del
Poder Popular, de los diputados y del Gobierno que aclaren públicamente, que
realizar esta petición ciudadana es un derecho constitucional y que tratar
de impedir que los ciudadanos lo realicen es un delito.
Un grupo de ciudadanos ha constituido un Comité Gestor del Proyecto Varela,
formado por Oswaldo Payá Sardiñas, Antonio Díaz Sánchez, Regis Iglesias
Ramírez, José Daniel Ferrer García, Miguel Saludes García, Osvaldo Alfonso
Valdés y Pedro Pablo Álvarez. Sus direcciones están en los listados de los
firmantes que le estamos entregando. Le solicitamos a Usted una entrevista y
le expresamos nuestra disposición para tratar con funcionarios y diputados
todos lo referente a este proyecto de ley. Le solicitamos también que este
Proyecto sea divulgado en los medios de difusión estatales y que Usted,
entre en contacto con los que dirigen estos medios para que nos permitan
explicar el Proyecto Varela
públicamente al pueblo cubano y que los ciudadanos puedan opinar en estos
medios. Estos son derechos ciudadanos enunciados, entre otros, en los
artículos 53, 84 y 87 de la Constitución. Pedimos que la Asamblea Nacional
convoque a un Referendo sobre los cinco punto del Proyecto Varela, para que
el pueblo decida sobre estos cambios en las leyes, necesarios para que se
garanticen derechos fundamentales de los cubanos.
Atentamente,
Oswaldo José Payá Sardiñas
Coordinador del Comité Gestor del Proyecto Varela
Peñón 221 entre Monasterio y Ayuntamiento. Cerro.
Ciudad Habana Tel. (53 7) 404856
Fundamentación del Proyecto Varela
Por Oswaldo Payá Sardiñas
La Constitución de la Republica de Cuba garantiza a los ciudadanos el
derecho a proponer cambios en el orden jurídico. También ofrece los
procedimientos para que mediante la consulta popular, el pueblo decida
soberana y democráticamente sobre la realización de los cambios y el
contenido de los mismos. Este valor de las leyes actuales, de contener en si
mismas la llave para cambiar la ley, para que estas se ajusten a las
necesidades y demandas de mejoramiento de la sociedad, se completa, si el
pueblo, que está legítimamente dotado para hacerlo, puede accionar esta
llave.
Esta forma de acción cívica es el enlace por excelencia entre la voluntad
popular y las estructuras políticas y jurídicas de la sociedad que practica
la democracia. El funcionamiento de este enlace es signo de la capacidad de
evolución pacifica y gradual de la sociedad, de su capacidad para
transformarse y avanzar progresivamente en un desarrollo armónico e
integral, en la elevación de la calidad de vida.
Por esto proponemos hacer los cambios desde la ley. La ley es
siempre perfectible y debe estar en función del bien común y de la
realización integral de la persona. Pero existen diversos criterios sobre
los cambios que son necesarios en nuestra sociedad en las esferas políticas,
sociales y económicas e inclusive opiniones encontradas sobre la pertinencia
de estos cambios.
La respuesta no es sencilla y demanda de la buena voluntad y la postura
responsable de todos los cubanos.
Entonces, ¿son necesarios los cambios?
Resolver esta cuestión es clave. Pero la respuesta sabia y justa solo puede
darla el pueblo soberano, en una Consulta Popular, en un Referendo.
Pero, ¿por qué estas preguntas, estas propuestas?
Por la respuesta a estas propuestas el pueblo se proporciona a sí mismo los
instrumentos legales para, mediante el ejercicio de sus derechos, la
practica de la solidaridad y el cumplimiento de sus deberes, tener una
participación más plena en las decisiones que le afectan, en la
determinación del rumbo que tome nuestra Nación y en la construcción de una
sociedad mejor.
Con estas bases es el propio pueblo quien decide si hay cambios o no y quien
realiza los cambios como protagonista y sujeto de su historia.
No estamos ofreciendo un proyecto o modelo de sociedad, sino proponiendo el
primer paso para crear nuevas y mejores condiciones de derecho. Y que así,
entre todos los cubanos, creen y desarrollen su propio proyecto de sociedad
según su voluntad soberana, a partir de los valores espirituales de nuestra
Nación y las experiencias de su historia y para responder a los desafíos que
nos plantea la llegada del nuevo milenio.
Firmar esta solicitud no significa, en modo alguno, apoyar o vincularse a
ninguna asociación o agrupación y tampoco establecer compromisos con las
personas que la redactaron y la proponen.
Cuando un cubano firma esta solicitud de Consulta Popular esta haciendo uso
de los derechos que le da la Constitución actual para hacer peticiones y
contribuyendo libre y solidariamente a mejorar nuestra sociedad, a la
solución de los problemas que sufre nuestro pueblo y a preparar un futuro
mejor para nuestros hijos, aquí, en nuestra Patria.
LAS CINCO PROPUESTAS se explican por sí mismas.
LOS DERECHOS A LA LIBRE EXPRESIÓN Y LIBRE
ASOCIACION:
Estos derechos y todos los Derechos Humanos existen antes de que nadie los
formulara o los escribiera, usted y todos sus semejantes tienen estos
derechos porque son personas, porque son humanos.
Las leyes no crean estos derechos, pero deben garantizarlos.
La practica de estos derechos de asociación y expresión, concreta la
participación digna y responsable del ciudadano en la sociedad.
Cuando en la propuesta se aclara que la ley debe garantizar
estos derechos preservando el respeto a la dignidad humana, a los Derechos
Humanos y al bien común, nos anticipamos a cualquier temor infundado contra
la libre expresión y la libre asociación, ya que nadie puede ejercer sus
derechos atentando contra la dignidad humana y los derechos de los demás, ni
tampoco contra el bien común. A su vez nadie puede decir que defiende el
bien común anulando el ejercicio de estos derechos, ya que la búsqueda del
bien común es trabajar por condiciones de vida en una sociedad donde las
personas se realicen plenamente y esto es imposible si no se garantizan los
derechos humanos.
Además de un derecho es una necesidad que en la sociedad existan
organizaciones independientes, ya sean de carácter temporal o permanente,
para que los ciudadanos defiendan sus intereses, para participar en las
decisiones del Estado y en todo el quehacer social aportando sus esfuerzos e
iniciativas en todos los campos. El pluralismo no se impone por decreto,
pero debe respetarse y ser garantizado por la ley, porque es una realidad el
que no todos piensan igual acerca de todo ni en lo particular y es un
derecho de las personas, el asociarse y expresarse, según sus ideas e
intereses, sin
que nadie por sus propias ideas o por cualquier condición pueda anular este
derecho en los demás. Si la ley garantizara la libre asociación y expresión,
se ajustaría más a la Constitución, se reconocería el hecho de la diversidad
de opiniones presentes en la sociedad, se abrirían los espacios a la
crítica, se potenciaría la creatividad, el diálogo, una democracia más
participativa, el ejercicio de la soberanía popular y por lo tanto se
fortalecen las bases
de La Independencia Nacional.
LA AMINISTIA:
La existencia en nuestro país de encarcelados por motivos políticos obedece
tanto a hechos en los que las personas involucradas violaron la ley, como
abusos de poder, arbitrariedades y también a violaciones de la ley por parte
de las autoridades. Muchos han sido detenidos por practicar Derechos Humanos
que las leyes actuales no reconocen. Este paso no es una revisión, es un
paso de renovación de toda la sociedad, que toma conciencia de esta
necesidad.
La reconciliación tampoco puede darse por decreto pero,
si es deseada por nuestro pueblo y éste así lo señala en el Referendo,
aprobando la Amnistía, abriría, por este acto de perdón y justicia, una
nueva etapa para una comunidad que quiere superar todo lo negativo del
pasado y darse a sí misma la oportunidad de renacer.
Si los cubanos ahora no podemos ponernos de acuerdo acerca del pasado, sí
debemos ponernos de acuerdo sobre el futuro, para que éste sea de paz,
fraternidad y libertad, por el bien de nuestros hijos.
EL DERECHO DE LOS CUBANOS A FORMAR EMPRESAS:
Con la aprobación de esta propuesta se logra una mayor participación de los
ciudadanos en la tarea de satisfacer las necesidades de bienes y servicios
de la población, liberándose las capacidades humanas para trabajar por la
elevación del nivel y la calidad de vida, la independencia de las personas y
las familias y contribuir al desarrollo de la Nación.
El ejercicio de ejercer este derecho dentro de las regulaciones que marque
la ley en aras del bien común, será un factor determinante en la superación
de la inseguridad y la inestabilidad en la actividad económica de los
ciudadanos y eliminaría en gran medida las malversaciones, las apropiaciones
indebidas y robos, la corrupción de empleados y funcionarios, los
privilegios por abuso de poder, el parasitismo, la especulación y muchas de
las causas de las diferencias, hasta ahora insalvables, entre el trabajador
que trata de sobrevivir con un salario y aquel que por la especulación o
posición de autoridad se da un nivel de vida económicamente muy superior.
Esta apertura será un estímulo para dejar atrás la improductividad, las
negligencias tan costosas, el desempleo en todas sus formas y la pobreza en
que van hundiéndose cada vez mas cubanos al quedar sin opciones o con un
salario de muy poco valor real. Esta pobreza y la falta de opciones es una
de las causas del deseo de emigrar de muchos cubanos, fenómeno que trae
tantos desajustes a la familia cubana. A partir de aquí la moneda, y con
ello el salario de los trabajadores, comenzarían a tener su justo valor.
La satisfacción de las necesidades del consumo del pueblo y el control y la
propiedad democrática por los trabajadores de los medios de producción, no
se reducen a la propiedad estatal, que es una y no la única forma de
propiedad social. Las largas etapas de escasez, ineficiencia y precariedad
que hemos vivido demuestran que es necesaria una apertura a la participación
ciudadana en la actividad económica, en la gestión y la propiedad. Esta
apertura tiene que garantizar el derecho de los cubanos a formar empresas
privadas tanto de propiedad individual como cooperativa,
así como empresas mixtas entre trabajadores y el Estado. ¿Será esto más
difícil de lograr como derecho para los cubanos y entre cubanos, que lo que
ha sido conceder a empresas extranjeras, el derecho, no solo a participar
sino a tener, en algunos casos, la propiedad total de una empresa, tal como
lo hace la ley que regula las inversiones extranjeras?
La ley podrá armonizar la participación de los ciudadanos, responsable y
creativa, en el quehacer económico con una orientación social de la empresa
privada, con el respeto al consumidor, con la humanización del trabajo, con
las garantías de los derechos de los trabajadores y con la seguridad social.
De esta forma el Estado podrá contar con más recursos para garantizar, sin
depender de la ayuda extranjera, los servicios gratuitos de salud pública y
educación y los demás servicios sociales y los brindaría, no como estructura
paternalista, sino como administrador de los bienes comunes, a los que
aportan todos los ciudadanos, responsablemente, ejerciendo sus derechos y
practicando la solidaridad.
UNA NUEVA LEY ELECTORAL:
Para comprender esta propuesta es necesario fijarse en los dos elementos
claves del proceso electoral:
1. Las candidaturas o nominación de candidatos, es decir, la forma de
determinarse quiénes serán los ciudadanos entre los cuales los electores
elegirán sus representantes, ya sean como delegados o como diputados.
2. Las elecciones. Recomendamos el estudio de la Ley Electoral actual si no
recuerda sus planteamientos y analizar esta propuesta antes de tomar una
decisión. Según la ley actual, los candidatos a Delegados a las Asambleas
Municipales del Poder Popular, se nominan por votación en asambleas públicas
de los electores de la circunscripción correspondiente.
Sin embargo, los candidatos a Delegados a las Asambleas
Provinciales y los candidatos a Diputados a la Asamblea Nacional del Poder
Popular son nominados por cada Asamblea Municipal del Poder Popular a partir
de proposiciones de la Comisión de Candidaturas Municipal correspondiente,
que a su vez recibe propuestas de las Comisiones de Candidaturas Provincial
y Nacional.
Los electores, según la ley actual no participan directamente en la
nominación de los candidatos a Delegados a las Asambleas Provinciales, ni de
los candidatos a Diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular y
además, se nomina un solo candidato por cada cargo de Delegado a las
Asambleas Provinciales y un candidato por cargo de Diputado a la Asamblea
Nacional del Poder Popular. Por ejemplo, si a un municipio le corresponden
cinco diputados en la Asamblea Nacional del Poder Popular en la boleta
electoral aparecen solamente cinco candidatos y cada elector puede votar por
uno, por algunos, por ninguno o por los cinco. Los electores no pueden
escoger sus cinco diputados de entre un número
mayor de candidatos. Lo mismo ocurre si el Municipio se divide en distritos,
habrá un solo candidato por cada plaza para Diputado.
En las elecciones para Delegados a las Asambleas Municipales,
los electores de cada circunscripción eligen a su Delegado votando cada
elector por un solo candidato, aquel a quien quiera escoger entre varios que
aspiran a representar esa circunscripción. En las elecciones provinciales y
nacionales, como ya vimos, existe un solo candidato por cada cargo, a razón
de uno por circunscripción, por lo que habrá en cada municipio, igual número
de candidatos a Delegados Provinciales que de circunscripciones que se
determinaron en ese municipio para las elecciones provinciales e igual
número de candidatos a Diputados que de circunscripciones que
se determinaron en ese municipio para las elecciones nacionales.
¿En qué consiste la petición que hacemos?
En que los candidatos a Delegados a la Asamblea Municipal, los candidatos a
Delegados a la Asamblea Provincial y los candidatos a Diputados a la
Asamblea Nacional sean nominados, es decir propuestos y escogidos
directamente por los electores de la circunscripción correspondiente
mediante sus firmas de apoyo, sin intermediarios y sólo de esta forma.
Que también puedan existir varios candidatos para cada uno de los cargos de
Delegados a las Asambleas Provinciales y de Diputados a la Asamblea
Nacional, de forma que los electores de cada circunscripción tengan las
opciones para escoger entre varios al de su preferencia, posibilidad que no
ofrece la ley actual. Que los electores de cada circunscripción determinada
elijan solamente a su Delegado a la Asamblea Municipal, a su Delegado de la
Asamblea Provincial y a su Diputado de la Asamblea Nacional del Poder
Popular y sólo a uno en cada caso, de forma que cada elegido responda ante a
esos electores, a los cuales representa.
Que dentro del respeto al orden y por acuerdo de los electores, entre sí y
los aspirantes a candidatos, los candidatos y los Delegados y Diputados con
los electores puedan reunirse libremente y sin tutela, en asambleas
democráticas y también usar los medios de comunicación que son de propiedad
estatal y por tanto deben estar al servicio de la libre expresión de los
ciudadanos. Con la aprobación de esta propuesta avanzamos en el camino de la
Democracia
Participativa en uno de sus pilares básicos: la participación
ciudadana en la determinación de sus representantes y en
las decisiones de los órganos del Poder Popular.
FUNDAMENTACIÓN LEGAL:
“YO QUIERO QUE LA LEY PRIMERA DE NUESTRA REPÚ-
BLICA SEA EL CULTO DE LOS CUBANOS A LA DIGNIDAD
HUMANA”.
Esta declaración de los ciudadanos cubanos en el preámbulo de la
Constitución de la República, hereda de nuestro Apóstol y colector del amor
derramado por los buenos cubanos de todos los tiempos, canta a la libertad,
a la democracia, a la justicia y a la solidaridad y las decreta de forma
tremenda. La ley no puede traicionar, sino consagrar estos valores del
espíritu y la voluntad de nuestro pueblo.
Estos valores, se proclaman en el Articulo Primero de la Constitución:
Art.1. “Cuba es un Estado socialista de trabajadores, independiente y
soberano, organizado con todos y para el bien de todos, como república
unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, la
justicia social, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad
humana.”
Este artículo define los principios y cualidades fundamentales de este
Estado socialista de trabajadores y con esta definición, deben ser
coherentes los demás artículos de la Constitución, y también las leyes para
que se realicen estos principios y cualidades.
Esta propuesta se apoya desde el punto de vista legal, en este artículo
primero, en el conjunto de la Constitución y en la frase de José Martí
proclamada en su preámbulo.
Procuramos el perfeccionamiento de las leyes cubanas para que, en lo que
debe ser un proceso ascendente, estas leyes permitan lograr con mas plenitud
la organización de este Estado, con todos; es decir, sin exclusiones, para
el bien de todos, o sea, con igualdad en los derechos y el bienestar, en la
democracia, en el disfrute real de la libertad política y la justicia
social. Las leyes deben corresponder en espíritu y letra a estos enunciados
de la Constitución.
No es este el caso de una discusión académica, ni un problema de
interpretación, sino de la exigencia por vías legales de derechos que
tenemos como personas y que además la Constitución describe claramente, por
tanto, las leyes deben transformarse para que garanticen estos derechos.
Pero como el criterio más legítimo para decidir sobre todas las leyes, es la
voluntad del pueblo expresada democráticamente en Consulta Popular,
proponemos este
Referendo.
Primero es necesario que aquellos ciudadanos que después de estudiar esta
propuesta consideren, libre y conscientemente, que deben apoyarla, firmen la
solicitud dirigida a la Asamblea Nacional del Poder Popular. La Constitución
vigente garantiza el derecho de cada persona a firmar esta solicitud, por lo
que ningún ciudadano, funcionario o institución, puede obstruir esta gestión
o tomar represalias en su contra por este motivo. Quien lo hiciere violaría
la Constitución y la ley, por lo que pudiera ser demandado ante las
autoridades pertinentes, las cuales tienen además la obligación de proteger
al ciudadano y garantizarle el ejercicio de sus derechos constitucionales.
Respetamos el derecho de las personas a no firmar esta propuesta, inclusive
a no leerla, por eso sólo será entregada a personas con derecho al voto,
después de explicarle su contenido y que ésta consienta en recibir los
documentos. La persona que la reciba decidirá, después de estudiarla, si la
firma o si no la firma y en ambos casos debe devolverla a quien se la
entregó con el fin de que todas las solicitudes firmadas puedan ser
presentadas en las oficinas de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Esta
propuesta no atenta, ni contra leyes, ni contra el Estado socialista, no
contra las decisiones del pueblo cubano, ni contra lo establecido en la
Constitución. Es una petición que propone cambios a las leyes y para esto,
sin violar ningún artículo, se apoya en los derechos que nos otorga la misma
Constitución. Además la propia Constitución contiene la posibilidad de ser
reformada parcialmente e inclusive totalmente y ofrece en su Artículo 137,
las vías para reformarla.
Pero esta propuesta no busca cambios a la Carta Magna,
sino a las leyes para que garanticen los derechos que esta Carta Magna
proclama.
Recomendamos el estudio de la Constitución de la República en su conjunto y
además les exponemos a continuación algunos de los artículos en que se
fundamenta esta propuesta:
Leer Art.1
Art. 63. Todo ciudadano tiene derecho a dirigir quejas y peticiones a las
autoridades y a recibir la atención o respuestas pertinentes y en plazo
adecuado, conforme a la ley.
Art. 88. La iniciativa de las leyes compete:
Inc.g) a los ciudadanos. En este caso será requisito indispensable que
ejerciten la iniciativa diez mil ciudadanos, por lo menos, que tengan
derecho al voto.
Art. 75. Son atribuciones de la Asamblea Nacional del Poder Popular:
Inc. b) aprobar, modificar o derogar las leyes y someterlas
previamente a la consulta popular cuando lo estime procedente en atención a
la índole de la legislación de que se trate: 38
Inc. t) conceder amnistías:
Inc.u) disponer la convocatoria de referendos en los casos previstos en la
Constitución y en otros que la propia Asamblea considere procedente:
Art. 53. Se reconoce a los ciudadanos la libertad de palabra y prensa
conforme a los fines de la sociedad socialista. Las condiciones materiales
para su ejercicio están dadas por el hecho de que la prensa, la radio, la
televisión, el cine y otros medios de difusión masiva son de propiedad
estatal o social y no pueden ser objeto, en ningún caso, de propiedad
privada, lo que asegura su uso al servicio exclusivo del pueblo trabajador y
del interés de la sociedad.
La ley regula el ejercicio de estas libertades.
(Nota del redactor: Estos medios de difusión masiva, los
sostenemos o pagamos todos los ciudadanos, por lo que la Ley debe garantizar
el acceso a estos, de todos los ciudadanos y opiniones y no ser exclusivos
de un partido, del Gobierno o de opiniones y doctrinas de un sector, aunque
este sea el oficial).
Art. 54. Los derechos de reunión, manifestación y asociación, son ejercidos
por los trabajadores manuales e intelectuales, los campesinos, las mujeres,
los estudiantes y demás sectores del pueblo trabajador, para lo cual
disponen de los medios necesarios a estos fines.
Las organizaciones de masas y sociales disponen de todas las
facilidades para el desenvolvimiento de dichas actividades en las que sus
miembros gozan de la más amplia libertad de palabra y opinión.
Art. 66. El cumplimiento estricto de la Constitución y de las leyes es deber
inexcusable para todos.
Art. 9. El Estado:
Inc.a) realiza la voluntad del pueblo trabajador y garantiza la
libertad y la dignidad plena del hombre, el disfrute de sus derechos, el
ejercicio y cumplimiento de sus deberes y el desarrollo integral de su
personalidad.
Art. 41. Todos los ciudadanos gozan de iguales derechos y están sujetos a
iguales deberes.
Art. 42. La discriminación por motivo de raza, color de la piel,
sexo, origen nacional, creencias religiosas y cualquier otra lesiva a la
dignidad humana está proscrita por la ley. Las instituciones del Estado
educan a todos, desde la más temprana edad, en el principio de la igualdad
de los seres humanos.
NOTA: Usted debe completar la lectura de los artículos 9, 75 y 88, que por
razones de espacio no hemos copiado en su totalidad. Además le recomendamos,
para una mejor comprensión de los fundamentos legales de esta propuesta, el
estudio de los siguientes artículos de la Constitución:
Art. 15, 16, 17, 21 y 23.
Art. 10, 41, 42, 43, 55 y 64.
Art. 68, 70, 71 y 84
Art. 131, 132, 133, 134, 135 y 136
También recomendamos la consulta del Código Penal, al cual
pertenecen los artículos siguientes:
Capítulo 5. Delitos contra derechos de reunión, manifestación,
asociación, quejas y petición.
Art. 292.
1. Se sanciona con privación de libertad de tres meses a un año o multa de
trescientas cuotas, o ambas al que con infracción de las disposiciones
legales:
Inc. c) impida u obstaculice que una persona dirija quejas o
peticiones a las autoridades.
2. Si el delito se comete por un funcionario público con abuso de su cargo,
la sanción es de privación de libertad de seis meses a dos años o multa de
doscientas a quinientas cuotas.
(La petición titulada Proyecto Varela fue redactada por el
ciudadano Oswaldo Payá Sardiñas. Dir. Calle Peñón #276, entre Monasterio y
Ayuntamiento Cerro, C. Habana. El Proyecto Varela no es de una organización
en particular, es una demanda de todos los ciudadanos cubanos que deseen
participar. La inmensa mayoría de las Organizaciones No Gubernamentales
dentro de Cuba impulsan el Proyecto Varela y llaman a los ciudadanos a
firmar esta solicitud de Referendo)
Referéndum o Referendo: voto directo de los ciudadanos para ratificar o no,
unas leyes.
El Proyecto Varela y la movilización
de la sociedad civil en Cuba
Por Janisset Rivero
Cuba, mi patria, ha sido una suerte de conejillo de indias en
Latinoamérica. Fue la última en liberarse de la colonia española, y a pesar
que conoció antes de su independencia lo terrible de las dictaduras
militares que aquejaron a las repúblicas libres latinoamericanas durante el
Siglo XIX, también sufrió, a partir de 1902 los embates del militarismo, el
rezago de los largos años de lucha contra el yugo español.
Sin embargo poco a poco, mientras el país se levantaba económicamente de la
destrucción de la guerra, las instituciones de la sociedad civil y política
se fueron desarrollando hasta alcanzar su madurez en 1940 cuando se aprueba
una nueva Constitución que afirmaba los derechos humanos y las libertades
fundamentales para los ciudadanos cubanos. Ya para entonces nos habíamos
quitado la famosa Enmienda Platt, y la mayoría de las empresas del país
estaban en manos de nacionales.
En 1952, Fulgencio Batista, quien había sido presidente del país entre 1940
y 1944, rompe la constitucionalidad y sume al país en una nueva dictadura
militar. Se luchó contra Batista de muchas maneras desde la Universidad de
La Habana a través de protestas cívicas, por la negociación política a
través de los partidos tradicionales del país, y a través del enfrentamiento
armado desde la Sierra Maestra. La lucha de nuestro pueblo en esa etapa se
organizó para devolver la constitucionalidad y las libertades públicas al
país.
Sin embargo Fidel Castro al llegar al poder en 1959 traicionó las
aspiraciones de los cubanos e impuso un régimen totalitario. La 42
diferencia de este régimen con los regímenes autoritarios y las dictaduras
militares tan conocidas en Latinoamérica es que atomiza todas las facetas de
la vida pública y coarta las libertades individuales en todos los ámbitos
económico, social y político.
En Cuba llevamos 44 años de dictadura totalitaria, quiere decir que hace
casi tres generaciones que el cubano no puede tener un negocio propio, ni
pretender trabajar fuera del control estatal. Es ilegal crear grupos
políticos, partidos o instituciones de sociedad civil independientes del
Estado. La única educación que existe es la que promueve el Estado, llena de
fórmulas ideológicas y adoctrinantes. Todos los medios de comunicación están
en manos del Estado, por lo que no existe el espacio público para la
discusión de los problemas nacionales. El cubano no puede viajar adonde
quiera y volver a su país, y quienes vivimos fuera de Cuba necesitamos no
solamente una visa para volver a Cuba, sino que si el régimen considera que
hemos realizado alguna actividad política contraria a su ideología, aún
fuera del país, no nos permite la entrada.
La fórmula del régimen que hoy impera en Cuba es una de reglas finales,
dentro de la Revolución todo, y fuera de la Revolución, nada. Por más de 44
años la represión, la cárcel, el fusilamiento, el exilio forzoso, la muerte
en el Estrecho de la Florida ha sido la suerte de aquellos que se han
atrevido a pensar de otra forma. Todo este horror lo ha querido encubrir
Castro utilizando un estereotipo arraigado en la mentalidad latinoamericana,
el enfrentamiento con Estados Unidos. Utilizando tácticas goebbelianas, la
fórmula del enemigo único, de David frente a Goliat, le ha servido para
enfatizar lo que llamó el escritor venezolano Carlos Rangel, la teoría
compensatoria, aquel subterfugio psicológico en el que los latinoamericanos
le achacamos nuestros fracasos a los Estados Unidos sin ver nuestras propias
fallas y limitaciones.
El odio contra los Estados Unidos que manifiesta continuamente la propaganda
castrista no es más que la coartada perfecta para ocultar su verdadero odio,
el odio contra su propio pueblo.
Después de la caída del muro de Berlín, el discurso estalinista de Castro ha
comenzado a sufrir grandes contradicciones. Ahora, la moneda que vale en
Cuba no es el peso cubano, moneda en la que se les paga a los trabajadores,
sino el dólar, la moneda del "enemigo".
Ahora, los generales cubanos se han convertido en empresarios para atraer
las inversiones a la Isla. Pero todo sigue en las mismas manos, las manos de
la élite que controla totalmente al país desde hace cuatro décadas.
Sin embargo, el pueblo cubano no se ha callado. En estos 44 años, diferentes
generaciones se han enfrentado al totalitarismo en la Isla. La lista de
prisioneros políticos es una larga cadena de historias individuales de
rebeldía y dignidad. Al principio, se creyó que las mismas tácticas para
derrotar a Batista podían ser utilizadas, pero entonces los cubanos que
luchaban contra Castro desconocían las características del totalitarismo.
A finales de lo años setenta, un grupo de prisioneros políticos crearon el
Comité Cubano pro Derechos Humanos, inspirados en las luchas que en Europa
del Este se libraban contra el comunismo. Esos mismos movimientos que dieron
al traste con el totalitarismo en 1989. Utilizando un método de lucha no
violenta, estos hombres y mujeres van abriendo espacios de libertad dentro
del agobiante tejido totalitario. A través de la Declaración Universal de
los Derechos Humanos se comenzaron a promover de boca en boca aquellos
derechos desconocidos por la población cubana y que son conculcados por el
Estado todo el tiempo. De esta forma se inició un movimiento que hoy por hoy
cuenta con miles de activistas en toda la Isla. Se han creado grupos de
defensa de los derechos civiles y políticos, existen periodistas
independientes que rompen la censura que el Estado impone e informan al
exterior de la Isla lo que ocurre en el país, los pedagogos, los
economistas, los abogados y otros profesionales discriminados por sus ideas
se han agrupado en instituciones gremiales independientes, se han creado
grupos de estudio sobre ideas democráticas, centros cívicos y bibliotecas
independientes en las casas de los activistas donde se debaten temas y se
discuten propuestas para enfrentar el presente y el futuro de Cuba, y se han
creado grupos políticos de diversas tendencias democráticas.
Toda esta gama de instituciones independientes no son reconocidas por el
gobierno, y hasta hace muy poco han sido llamadas grupúsculos. Sin embargo,
recientemente, el 10 de mayo de 2002, lograron entregar 11,020 firmas de
ciudadanos cubanos que piden un referendo para reivindicar derechos como la
libertad de expresión, reunión, asociación, la libertad religiosa y de
iniciativa económica privada, así como la amnistía general para los presos
políticos, todos estos derechos conculcados por la dictadura actual. Esta
iniciativa ha sido llamada por los activistas internos como Proyecto Varela.
Once mil veinte firmas que se han logrado con un gran sacrificio,
comprendiendo la realidad de la Isla. La realidad psicológica de represión
que ha vivido el cubano, que le ha
inoculado un miedo visceral a expresar su verdad por temor a las reprimendas
del régimen, dar el paso de firmar un documento como el Proyecto Varela ha
constituido para muchos una forma de abandonar el miedo y dar un primer paso
de expresión.
Por otro lado, sin medios de comunicación social y muy pocas posibilidades
de transporte, los activistas han tenido que ir llevando la voz de boca en
boca acerca de los objetivos del Proyecto Varela. Son miles los cubanos que
están inconformes con la realidad que viven, pero el régimen también ha sido
previsor y les ha inoculado la convicción de que la única solución para
éstos es salir del país. Los activistas de derechos humanos, los que luchan
por la democracia en Cuba le están diciendo a los cubanos que es posible
lograr un cambio dentro del país y a pesar de los controles del Estado.
El cambio que se plantean y por el que luchan hoy los demócratas cubanos es
aquel que busca la transformación de la sociedad desde abajo, desde su misma
base, el ciudadano. Tomando en cuenta que la estructura de poder en Cuba es
una especie de pirámide, la estrategia es abrir la base de esa pirámide lo
suficiente como para que la cúpula del poder caiga por el desmoronamiento de
sus pilares, o sea de las columnas de control a través de las cuales se
afianzan. Convencidos de que la verdadera autoridad radica en el pueblo, en
el ciudadano, y que la verdadera soberanía de un país solamente se puede
medir por el grado de libertades que goce ese ciudadano, el discurso
nacionalista, populista y tremendista del régimen queda desarticulado ante
la verdad social que vive el país.
El gobierno cubano dice que se enfrenta a los Estados Unidos para defender
su soberanía, pero ¿cómo puede un país ser soberano cuando le viola los
derechos fundamentales a su ciudadanía? ¿Cómo pueden los jerarcas del
régimen de Fidel Castro defender el socialismo como ideología, mientras los
militares son los únicos empresarios, el dólar es la moneda principal en el
país, mientras a los trabajadores se les paga en pesos cubanos, y además los
cubanos no pueden entrar a los hoteles, playas y hospitales que son
reservados a los turistas, practicando una especie de apartheid político
contra la población del país?
El régimen de la Isla ha caído en las contradicciones que cualquier
dictadura tiene. La realidad del régimen de Fidel Castro es que su único
objetivo y fin es la permanencia en el poder a toda costa. Lo que han
logrado los demócratas cubanos es ir despertando la conciencia ciudadana a
través de la movilización de la sociedad civil, que había estado atomizada
por el Estado todos estos años.
Esta movilización no solamente es fundamental para el proceso de liberación
sino mucho más en el proceso de transición a la democracia, cuyo rol ha sido
importantísimo en las transiciones exitosas de Europa del Este.
Al principio dije que Cuba había sido una especie de conejillo de indias en
Latinoamérica. Creo que esta afirmación se debe a que nuestro ejemplo es
importante para otros países de nuestra región.
Es importante en primer lugar en el sentido de que el experimento socialista
que los Castro intentaron ha fracasado. De manera que no constituye solución
para aquellos países que se enfrentan hoy a los embates de la corrupción
administrativa y las políticas populistas de muchos gobiernos democráticos
latinoamericanos. Hoy el pueblo de Cuba se encuentra más atrasado
económicamente y tecnológicamente que la mayoría de sus vecinos, la dignidad
del ciudadano está violentada por la imposición gubernamental y sus derechos
conculcados por la represión y el hostigamiento permanente.
Cuba es el ejemplo más claro de la ineficiencia de los estados
paternalistas y opresivos, y del fracaso de una ideología que
ignora la importancia de la persona humana como eje principal de la historia
y el progreso. Cuando el Estado le borra a la sociedad el espacio público
donde debatir sus problemas, las soluciones nunca se pueden conseguir,
porque es precisamente en el libre intercambio de las ideas, en la
posibilidad de soñar e intentar esos sueños que una sociedad puede ir
creciendo y madurando.
Otra característica importante que el fenómeno cubano puede aportar al
debate latinoamericano es la importancia de la sociedad civil, de las
organizaciones no gubernamentales y de la iniciativa de los ciudadanos.
Nunca se había dado un golpe tan importante al castrismo como el que se
realizó el 10 de mayo de 2002, cuando once mil veinte cubanos dijeron que
quieren cambios, y que hay que abrir la discusión pública. El silencio del
régimen, la maniobra propagandística después de que las firmas fueron
entregadas demuestran lo débiles que son estas dictaduras cuando se les
cuestiona y se les enfrenta con la verdad. Si Castro se sintiera firme en el
poder aceptaría el desafío, pero él sabe que esos once mil cubanos
son solamente la punta del iceberg, y que hay muchos miles
más que en el momento preciso exigirán sus derechos, por eso
calla y trata de desvirtuar la atención pública internacional. Esta
experiencia le puede brindar a los países democráticos de
Latinoamérica una muestra de lo importante que es para mantener las
libertades en un país el fortalecimiento de la sociedad civil y la
ampliación del espacio público de debate. La sociedad civil y el espacio
público, así como la participación ciudadana en los asuntos nacionales son
una importante barrera a los desmanes del poder ejecutivo y de la
administración pública.
Cuba logrará su libertad, lo hará, estamos seguros, por el esfuerzo de los
propios cubanos amantes de la libertad. Cuando pase el terror y la
imposición que nuestras familias han sufrido por tres generaciones el mundo
conocerá el verdadero rostro de la dictadura castrista y entenderá entonces
el por qué de nuestra lucha. Mientras, no podemos, no debemos callar nuestra
verdad, no solamente por el compromiso que tenemos con todos aquellos que
han muerto,
sino para que otros países hermanos entiendan que lo que le ha ocurrido a
Cuba puede fácilmente ocurrirle a otros. Ya ven el ejemplo de Nicaragua y
ahora el de Venezuela. La libertad y los derechos de los ciudadanos de un
país tienen que ser el interés supremo de los gobiernos y no pueden ser
hipotecados por ninguna ideología o fórmula que intente excluirlos.
La Fundación Konrad Adenauer es una fundación política alemana fundada en el
año 1964, comprometida con el movimiento demócrata cristiano y se honra con
el nombre del primer Canciller Federal. Las actividades de la Fundación
tanto en Alemania como en el resto del mundo se rigen por los principios que
determinaron la obra de Konrad Adenauer. En la cooperación internacional los
objetivos de la Fundación Konrad Adenauer se centran en mantener la paz y la
libertad en todo el mundo, fortalecer la democracia, luchar contra la
pobreza y conservar el entorno de vida natural para las generaciones
venideras.
Para esto la Fundación Konrad Adenauer ofrece en más de 100 países con
alrededor de 200 proyectos y programas formación política, elabora bases
científicas para la acción política, otorga becas a personas altamente
dotadas e investiga la historia de la democracia cristiana, apoya el
movimiento de unificación europea y los pocesos de integración regional,
promueve el entendimiento internacional y fomenta la cooperación en la
política del desarrollo.
En la República Argentina la Fundación Konrad Adenauer trabaja desde hace
mas de 35 años y actualmente concentra sus esfuerzos en las siguientes áreas
temáticas: desarrollo local y regional; capacitación y asesoría a dirigentes
políticos; reformas políticas; integración regional; políticas económicas y
sociales; estado de derecho así como medios de comunicación y democracia.
Estas actividades se realizan con contrapartes de pensamiento político afín,
entre ellos universidades, ONGs, centros de estudios, partidos políticos y
medios de comunicación.
www.kas.org.ar
El Centro para la Apertura y el Desarrollo de América
Latina, con sede en la ciudad de Buenos Aires, Argentina,
es una Fundación que tiene como objetivo promover el
respeto a las libertades civiles, políticas y económicas en
los países de Latinoamérica. Para dar cumplimiento a su
misión, CADAL realiza actividades de difusión, formación
e investigación.
CADAL brinda una especial dedicación al fortalecimiento
de la sociedad civil, el respeto a la libertad de expresión,
la vigencia del estado de derecho y el impulso de reformas políticas que
garanticen una democracia competitiva y políticas económicas que permitan la
libre competencia.
Un asunto prioritario en la agenda de CADAL es el apoyo a la apertura
democrática en Cuba, respaldando principalmente la iniciativa de referéndum
conocida como Proyecto Varela y la labor que realiza el periodismo
independiente en la isla. La cuestión de Cuba forma parte de una muestra de
solidaridad internacional con aquellos que sufren las mayores restricciones
a las libertades individuales en América Latina.
www.cadal.org
|
|
|