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DÓNDE ESTÁN LOS
MANIFESTANTES?
Por Zoé Valdés
Colaboración:
Noticias desde Cuba
Edición Buenos Aires
Argentina
La Nueva Cuba
Abril 6, 2003
Comenzaron los juicios sumarísimos en Cuba a escritores, poetas, y
periodistas independientes, me pregunto dónde están los manifestantes del No
a la Guerra.
¿Dónde está Javier Bardem cuya interpretación del escritor encarcelado y
suicidado Reinaldo Arenas le valió una nominación al Oscar? Creo que debe
enterarse de que hoy Raúl Rivero, poeta, ha sido condenado a 20 años de
cárcel en las mazmorras castristas, que afortunadamente Bardem conoce tan
sólo por metáfora, o sea por su experiencia cinematográfica, me parece que
debiera interesarse por la suerte de estos hombres y mujeres, con todo el
respeto que tengo por su obra y por su ideología, la cual no comparto, pero
sí le admiro como actor, tanto él como a su madre, la actriz Pilar Bardem,
quien también debiera ponerse del lado de las víctimas del dictador, enviar
un mensaje claro a Castro, comunicarse con Blanca Reyes, la esposa de Rivero
quien mantiene una postura intachable en defensa de su marido.
¿Dónde están las celebridades españolas justicieras? Deberían gritar: ¡No a
los abusos castristas! ¿No es lo que se supone que deberían hacer los
militantes de izquierda? Y pregunto por los que a mi modo de ver aún son
sensibles. ¿Dónde estás, Pedro Almodóvar, por favor, amor de mis amores?
¿Dónde estás, Pedroooo? Escuchando tal vez a la Freddy, o a la Yiyiyi, las
cantantes cubanas fallecidas en el exilio sin poder regresar a su país, y
que tanto te han inspirado. ¿Dónde estás Susan Sarandon, musa de los
telespectadores cubanos en las películas de los sábados, dónde estás tú, que
interpretaste a una monja en contra de la pena de muerte, junto a Sean Penn,
y que tanto has manifestado en contra de la guerra en Irak y que has
visitado Cuba oficialmente apoyando de este modo al régimen castrista?
¿Dónde están Sean Penn, y Catherine Deneuve, entre otros artistas en contra
de la pena de muerte también? ¿Dónde está el negociante petrolero en Cuba,
Gerard Depardieu?
Por José Saramago y por Gabriel García Márquez ni me preocupo, son casos
perdidos. Hay que agradecer a Antonio Tabuchi, y a Gunter Grass, por sumar
su apoyo a las firmas siempre presentes de Mario Vargas Llosa, y de otros
tantos.
La mayoría de los periodistas y escritores condenados en Cuba no han tenido
abogados, ¿qué abogado se atrevería? Y los que se han atrevido, pocos han
sido, han recibido los documentos con tan solo unas cuantas horas de
anticipación. Los demás leguleyos, nombrados por el régimen, seguirán a pie
juntillas la farsa, imitando a los chivatones que fungían como periodistas
independientes y que ya han declarado en los juicios ser espías, mientras,
-entre otras- una de ellas era la mano derecha de la economista Marta
Beatriz Roque Cabello, una de las fundadoras del proyecto La Patria es de
Todos, condenada a cadena perpetua. Uno de los chivatones, el agente Miguel,
conocido como Manuel David Orrio, hace sólo unos días redactó una columna
encendida en contra de las detenciones y del gobierno, se veía venir, era
uno de los más aguerridos, el que alentó a los periodistas y escritores a
entrar en la Oficina de Intereses de Estados Unidos y a verse en dos
ocasiones, -¡qué delito, vaya por dios!- con uno de los funcionarios
americanos.
Pero hablemos de los delitos, se les acusa de navegar por internet, de
poseer aparatos de fax, ordenadores, de recibir remesas y libros
subversivos. Mal debe de andar un país cuando este tipo de normalidad puede
desestabilizarlo, (según sus autoridades).
La fiscalía de Santiago de Cuba pide pena de muerte para José Daniel Ferrer
miembro del Movimiento Cristiano de Liberación, tras modificar una condena a
cadena perpetua, ¿tocará de nuevo el showcito de los fusilamientos?
Mañana - lunes 7, por si esta columna sale con retraso- tocará el juicio del
Doctor Oscar Elías Biscet, los hechos por los que será enjuiciado ocurrieron
estando ya él en prisión, o sea que... La comedia continúa con el comediante
en jefe a la cabeza. Y sin prensa extranjera presente, pues se les ha
prohibido la participación, o sea que se reprime además el trabajo de los
corresponsales extranjeros. ¿Por qué los periódicos no se escandalizan?
Estarán ya habituados. Los juicios también transcurren sin testigos, como no
sean los que aporta el gobierno.
Entre tanto reaparecen los aviones secuestrados y la lancha en medio de la
mar. El asunto de los aviones todavía puedo tragármelo, y cuidado, pero la
lancha no me la creo ni un solo "instante de una primavera". Ardides
castristas a los que ya estamos acostumbrados para desviar la atención hacia
lo que no la merece, a ello habrá que añadir el supuesto coraje de dos
francesas que salvaron a los tripulantes de la lancha lanzándose al agua.
Vaya, vaya, dos turistas francesas valientes, quelle nouveauté!
Pero sigo preguntándome ¿dónde se habrán metido los procuradores de los
humildes, los representantes de las víctimas globales? ¿Dónde andará Manu
Chao, que tanto ha bebido de la música cubana, hasta exprimir a sus músicos
que se mueren de hambre, y confundir con sus ideales de concierto de fin de
semana a la juventud y a los pueblos que se extinguen de miseria?
¿Igualmente, dónde está el verbo encendido y la mirada de águila de mis en
otros tiempos admirados Joan Manuel Serrat y Antonio Gades? ¿Dónde se han
metido Ignacio Ramonet y Bernard Cassen, los amiguitos de Alfredo Guevara?
¿Dónde se esconden los pacifistas del No a la Guerra? ¿Por qué no salen a la
calle a reclamar la libertad de todos los presos políticos cubanos? Es lo
menos que pueden hacer por la paz, y por los derechos humanos.
Desgraciadamente no pienso que llegarán a tiempo para impedir las condenas a
muerte, pero sí para liberar a los acusados. Pidan, por favor, bien alto:
Libertad para todos los presos políticos cubanos. Condenen con voz de acero
la pena de muerte en Cuba, igual como cuando condenan la pena de muerte en
Estados Unidos. Píntense en la cara y en el cuerpo durante los conciertos y
los programas televisivos: No a Castro. Eso servirá de mucho. Al menos
podrán redimirse de otras ausencias, porque: ¿Dónde estaban ustedes cuando
Sadam Husein gaseaba a su pueblo?
Si el mundo entero se hubiera lanzado a la calle en contra de los crímenes
de Sadam Husein, hoy no estuviéramos padeciendo la horrenda guerra. Si los
rusos, los chinos, y los franceses no hubieran construido el indestructible
búnker del dictador, la guerra hubiera sido más corta, y el dictador no
existiría. Si hoy nos lanzáramos a la calle en contra de Chávez en Venezuela
podríamos ahorrarle a los venezolanos y al mundo innumerables desgracias.
Pregunto ¿dónde están los manifestantes? Hago un llamado a los chicos de
Operación Triunfo que declararon un No a la Guerra en la televisión, ¿saben
ustedes que en Cuba circulan copias lamentables de sus discos? Sí, Cuba es
uno de los mayores mercados negros de literatura, música, y cine. Sus discos
se venden bajo las mantas de la dictadura. ¡Protesten de una vez con
auténtica audacia! Es muy fácil protestar contra Estados Unidos, hay un
consenso general, justo es verdad, pero también oportunista. ¿Por qué nadie
le exige a Sadan Husein que se marche de Irak, que se entregue para que cese
la guerra de una vez y por todas? ¿Por qué Fidel Castro, después de 44 años
de dictadura, continúa en el poder? Por la complicidad con la que todavía
cuenta.
No voy a preguntar como Shakira, ¿dónde están los ladrones? Ya eso lo
sabemos. Por cierto, ¿dónde estás tú también, Shakira?
*Zoé Valdés. Escritora Cubano-Española. Residente en París.
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